Permisos municipales para la asociación extremista que recoge alimentos sólo para españoles

Los grupos municipales Ganemos y PSOE han mostrado su preocupación por los permisos que el Ayuntamiento de Salamanca ha concedido para que el Centro Social Nacional haga una recogida de alimentos en la plaza del barrio Vidal. Esta asociación extremista lo hace para repartir después sólo entre españoles, lo que los partidos entienden es una incitación al odio.

Los grupos municipales de la oposición Ganemos y PSOE han advertido esta semana en comisión informativa de la concesión de permisos de ocupación de la vía pública por parte del equipo de Gobierno al Centro Social Nacional de Salamanca para recoger alimentos en la plaza del Barrio Vidal, con el fin de entregarlo a personas necesitadas. Esta asociación de corte extremista está detrás de las polémicas recogidas de alimentos 'sólo para españoles' o de la contestación a la visita de una 'monja separatista' que tuvo un amplio eco mediático.

 

La asociación realiza habitualmente este tipo de campaña de recogidas de alimentos, la última, el pasado mes de septiembre. En sus redes sociales especifica que se trata de recogidas para el sostenimiento de su banco de alimentos que ayuda a familias españolas necesitadas.

 

El grupo Ganemos ha protestado en comisión porque las personas necesitadas para el este colectivo son únicamente de nacionalidad española, y que aunque formalmente cumplan los requisitos de ocupación de vía pública, las intenciones son claramente odiosas y discriminatorias,. Por eso su concejal, Gabriel de la Mora, ha preguntando por la aplicación por parte de la Policía Local del Protocolo de Actuación de las Fuerzas de Seguridad ante los Delitos de Odio impulsado por el gobierno central, para ayudar a las víctimas de estos delitos a denunciar y que permita identificar de forma temprana el discurso del odio que deriva en violencia física, psicológica yverbal.

 

El PSOE, por su parte, también ve con preocupación que se de cobertura a este tipo de actividades que abiertamente discriminan entre los perceptores de una acción que sobre el papel es de carácter solidario.

 

Esta asociación se queja desde hace años de que la ayuda de las ONG se queda casi siempre en manos de los extranjeros y que no llega a las familias españolas, a pesar de que son los ciudadanos de otras nacionalidades los que han sufrido con más dureza la crisis en los últimos años. También protesta contra el hecho de que las rentas de ciudadanía, el subsidio que paga la Junta, tenga una mayoría de titulares extranjeros, como hacen notar publicando la lista de las resoluciones.