Perfumerías Avenida ve la luz al final del túnel y ahora puede pasar página

Gil defiende a Dacic (Foto: Teresa Sánchez)
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Perfumerías Avenida sufrió de lo lindo, 52-49, para superar a un Al Qázeres con pinta de ser más que la revelación. Mal partido de las locales que atascaron en un túnel sin luz en ataque y fueron llevadas al límite. Ahora el parón, que llega en el mejor momento. 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

52 PERFUMERÍAS AVENIDA (24+6+7+15) Jelena Milovanovic (10), Erica Wheeler (6), Laura Gil (4), Laura Quevedo (5), Chrissy Givens (5) -cinco inicial-, Adaora Elonú (12), Ángela Salvadores (0), Tijana Krivacevic (6), Gabriela Marginean (4).

 

49 AL QÁZERES (10+16+4+19) P. Rosanio (2), C. Ramos (0), A Alston (4), D. Dadic (18), J. Forster (23) -cinco inicial-, Corrales (0), Forasté (2). 

 

ÁRBITROS: Francisco Javier Bravo Logroño y Alejandro Aranzana García

 

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 9 de Liga disputado en el pabellón de Würzburg.

Llega el parón y parece que en el mejor momento porque Perfumerías Avenida necesita un respiro, aunque no todas van a parar. Unos días de reseteo físico pero también mental porque el desgate de las últimas semanas ha empezado a pasar factura en un equipo que por momentos en sus dos últimos encuentros se ha visto bloqueado. Le falta Silvia, y se nota, y el cansancio también hace mella. Se sacó el partido ante Al Qázeres, que es lo que importa

 

Y eso que el partido apuntaba bien para el equipo azul de inicio. El nivel de estrés al que puede someter Perfumerías Avenida a sus rivales con su defensa es tremendo y frente a Al Qázeres salió desde el minuto uno a intentar ejecutarlo porque sabe que es un equipo que está en buena dinámica y no quería darle la oportunidad de sentirse cómodo en Würzburg. De hecho esa buena dinámica del equipo cacereño explica la intensidad con la que itnentó responder a la defensa local, buscando a la enorme Dacic, atacando con agresividad en penetraciones o yendo con todo al rebote ofensivo. 

 

Sólo así se puede contrarrestar a Avenida cuando además de defender ataca con acierto y Avenida empezó haciéndolo. En sus dos primeros ataques seis puntos después de un triple de Milovanovic y un 2+1 de Quevedo, titular por primera vez en Liga. Con ese acierto en ataque y la pelea atrás, Avenida empezó a abrir una primera pequeña brecha, 17-08, que obligó a que el banquillo visitante solicitara a los siete minutos el primer tiempo muerto.

 

Tras el mismo triple relevo en el equipo azul, jugadoras frescas a pista para buscar un nuevo acelerón antes del final del cuarto que se confirmó. Parcial de 7-2 con puntos de Krivacevic y Elonú bajo el aro donde la ventaja de Avenida se ponía de manifiesto en cuanto Dacic no estaba en pista.

 

El partido se jugaba a toda velocidad porque si Avenida no da respiro, Al Qázeres intentaba correr, evitar como fuera que la defensa se colocara porque cuando lo hace es como una telaraña en forma de manos y uniforme azul que se estira hasta donde parece imposible por mucho que se mueva el balón con velocidad.

 

 

Dacic volvió a la pista y tras dos canastas suyas su equipo se acercó, 28-16, antes de que Ortega parara el partido por primera vez. Son momentos así en los que se echa de menos a Silvia Domínguez, cuando hace falta serenar al equipo si dos ataques no salen y por eso era bueno parar el partido al que fueron regresando Givens, Milovanovic y Gil de forma paulatina. Al Qázeres jugaba más duro y Avenida recibía más castigo en forma de faltas, así que mejor buscar soluciones para volver a apretar. 

 

Pero no. De repente se hizo la oscuridad y como sucediera el pasado miércoles, al equipo salmantino se le cerró el aro en varios ataques consecutivos en los que no encontró soluciones ante la defensa planteada por Al Qázeres. Y su defensa se resintió de manera que su rival, con mucha garra y también con las ideas muy claras sobre lo que debía hacer, se empezó a aproximar. Ya no sólo hacía daño Dacic, también Foster o Rosanio sumaban y así al descanso se fueron sólo cuatro abajo tras un parcial que tuvo claramente color cacereño que dejó en seis puntos los anotados por Avenida, 30-26.  

 

El equipo salmantino se había enredado en la zona 2-3 de Al Qázeres que la mantuvo en la reanudación. El partido ya era de alta tensión porque las locales se dieron cuenta de que iban a tener que sudar tinta ante un rival que arriesgaba al límite -si me pitan falta bien, sino eso que me llevo-, y al que se veía más fresco.

 

No era ni con mucho el partido que se auguraba en el primer cuarto. Del juego fluido a movimientos trabados, errores y muchísimo trabajo para poder sumar puntos, ahora en uno y otro aro de manera que el paupérrimo parcial 7-4 del cuarto dejaba bien a las claras que no fueron los diez minutos del año para recordar

 

Avenida iba siete arriba pero vio reducida su renta a la mínima expresión en el inicio del último parcial. Al Qázeres mordía jaleado por una afición que por momentos, parece increíble, enmudecía a la local y Ortega tuvo que pedir tiempo muerto a ocho del final porque, sí que sí, el partido peligraba. 

 

Así lo entendía la grada, que intentaba tirar de las suyas. Empuje y garra a falta de un partido de calidad e intentar ser el equipo con menta más fría en una dinámica en que la tensión agarrotaba a las locales y la sobrexcitación llevaba a algunos errores a las visitantes

 

Dentro del apagón general, la que parecía con más posibilidades de encontrar la luz era Elonu y dos puntos suyos tras rebote, más un contraataque de Wheeler elevaron la renta a ocho puntos, 49-41, a dos minutos del final. Aun así hubo que sufrir esos últimos instantes tras un 0-.4 de Al Qázeres tras su tiempo muerto. Milovanovic casi puso la puntilla, pero no se rindió su rival que además aprovechó que se precipitó Wheeler y una falta para ponerse a tiro de dos a 25" del final, 51-49. 

 

Givens fue al tiro libre. Uno fuera, uno dentro. Tablereazo y la victoria se quedó en casa, 52-49. Sufrida, pero Avenida puede pasar página.