Perfumerías Avenida se pone contra las cuerdas tras caer en Cracovia

Mal partido de Perfumerías Avenida que cede (52-48) en un encuentro en el que no supo encontrar soluciones ante las cortas rentas de su rival. 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

52 WISLA CAN PACK (20+13+13+6): L. Rodríguez (14), M. Zietara (8), M. Reid (2), C. Parker (9), G. Labuckiene (12) -cinco inicial-, F. Abdi (0), S. Greinacher (4), T. Radocaj (3).

 

48 PERFUMERÍAS AVENIDA (13+12+11+12): Dandra Moss (0), Chrissy Givens (10), Angel Robinson (13), Kim Mestdagh (4), Laura Nicholls (0) -cinco inicial-, Adaora Elonu (10), Silvia Domínguez (7), Laura Gil  (2), Erika De Souza (2).

Le costó arrancar en ataque al equipo de Miguel Ángel Ortega que partió de inicio con un quinteto sin base pura, repitiendo la opción de Dandra Moss y Chrissy Givens ya utilizada, por obligacóon, ante Estudiantes. Es evidente que no es lo mismo jugar con una directora de juego acostumbrada a serlo a no hacerlo y por eso costó en esas primeras acciones encontrar opciones claras de ataque al margen de un par de lanzamientos de Robinson bajo el aro. Tras un par de triples Wisla conseguía situarse por delante de manera que Ortega movía el banquillo y ponía ya en pista a Silvia Domínguez, que anotaba desde 6,75 nada más pisar la pista.

 

Tras un lanzamiento exterior con acierto de Leo Rodríguez paraba el partido el técnico del equipo salmantino para evitar que la diferencia, de cinco puntos a favor de la escuadra polaca, se fuera a más tal y como sucedió al final del cuarto, 20-13, tras otra canasta de la ex de Avenida

 

El equipo salmantino necesitaba soltarse atrás pero también más fluidez ofensiva para mover la defensa de Wisla y enocntrar buenas opciones y eso sí que lo hizo en el inicio del segundo cuarto. Vino bien la entrada de Elonu y con un parcial de 0-5 obligó al técnico local a pedir el tiempo muerto después del cual Avenida conseguía ponerse por primera vez por delante en el marcador dando aun más amplitud al parcial abierto, 20-21.

 

Encontrar continuidad es lo que le ha faltado hasta ahora a Avenida en algunas fases de sus partidos como visitante y le pasó en el segundo parcial donde después de varios buenos ataques perdió tres balones de manera consecutiva con los que su rival no sólo cogió oxígeno sino que ganó confianza y le devolvió el parcial y se volvió a ir siete arriba anotando fácil desde el exterior o en penetraciones al aro como la que firmó Labuckiene en la última acción de ataque antes del descanso porque Avenida ,de nuevo atascado en ataque, no logró aprovechar su posesión, 33-25. 

 

Los dos equipos erraban en sus primeros ataques en la reanudación incluso bajo el aro pero Avenida empezaba a ir más forzado porque el marcador le iba a la contra y ocho puntos a domicilio en Europa casi siempre pesan. Con un triple de Robinson y mejorando algo atrás, el equipo azul conseguía reducir la distancia, 38-34, con cuatro minutos aun por disputar del cuarto. A dos se puso el equipo salmantino obligando al tiempo muerto local que le salió bien porque regresó a pista con un triple que le devolvía una ventaja un poco más amplia en la que se apoyó, aprovechando también la precipitación ofensiva de Avenida, para volver a marcharse con claridad, por primera vez un +10, gracias a su acierto exterior. 

 

Con 46-36 afrontaba Avenida el último cuarto y más que la desventaja lo que pesaba es que el equipo no había dado muestras hasta entonces de tener claro qué hacer ante Wisla. El último cuarto fue un resumen perfecto de lo que había sido el encuentro. El equipo salmantino partiendo con una desventaja más o menos clara, recortando punto a punto con mucho trabajo hasta situarse a dos o cuatro puntos y entonces un balón perdido, una canasta errada bajo el aro o un rebote en ataque concedido para dar aire a su rival. Así hasta el último minuto, en el que se entró con cinco puntos abajo. Demasiada losa para un Avenida que nunca acabó de encontrar soluciones para levantarla.