Perfumerías Avenida se da de bruces contra un muro

Nuria Martínez intenta penetrar ante la oposición defensiva de Ndour y Silvia Domínguez (Foto: Teresa Sánchez)
Ver album

No pudo ser. La primera final se escapó y Perfumerías Avenida ya no depende de si mismo para resolver su futuro en Europa. Galatasaray fue superior, 49-62, desde su tremenda defensa.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

PERFUMERÍAS AVENIDA  (17+15+10+11): Silvia Domínguez (6), Ewelyna Kobryn (2), Alana Beard (7), Gabriela Marginean (9), Astou Ndour(7)  –cinco inicial-, Leonor Rodríguez (3), Kristine Vitola (1), Jacki Gemelos (9), Vanessa Gidden (5).

 

GALATASARAY (15+21+13+13):  Nuria Martínez (3), Nevriye Yilmaz (9), Lynetta Kizer (19), Jelena Dubljevic (0), Jewell Lloyd (9)  -cinco inicial-,  Isil Alben (9), Petra Kulichova (4), Bahar Caglar (7), Aysegüi Günay (-).

 

ÁRBITROS: Haydn Jones, Pedro Coelho, Luka Kardum

 

INCIDENCIAS: Partido de Euroliga disputado en el pabellón de Würzburg

Perfumerías Avenida no pudo con Galatasaray. Lo intentó tutear durante una primer cuarto que resultó espectacular pero la tremenda defensa del equipo turco comenzó a imponerse a partir del segundo parcial mientras en ataque las dirección de Alben y el poderío de Kizer le fueron casi suficiente.

 

El que se pregunte por qué merece la pena disputar la Euroliga o ser espectador de un partido de Euroliga Femenina no tiene que perder mucho tiempo. Le basta con repasar los diez primeros minutos del encuentro entre Perfumerías Avenida y Galatasaray en Würzburg. Ni siquiera hace falta que vea más, aunque sería recomendable.

 

Por intensidad, por calidad, por entrega, por oficio de algunas en un bando y de otras en otro, por el duelo de estrategias en los banquillos… por todo eso no hizo falta mucho más para que los aficionados de Würzburg, ya de por sí predispuestos, convirtieran en una olla a presión el pabellón salmantino. Un comienzo de partido jugado de poder a poder, con una batalla en la zona que ni el mejor ejército de Napoleón habría podido emular.

 

Ver en acción a Gidden ante Kizer, para cualquiera que se fijara en los detalles, invitó a todo menos a pasarse por la pintura y aun así ahí se metieron todas, emergiendo una Ndour que hizo un primer cuarto tremendo con dos tapones que levantaron hasta las tablas de parquet -después perdió algo frescura y apareció de forma más intermitente-. Efectiva también en ese juego que no se ve Marginean que no dejó entrar en partido a Dubljevic, o Beard, situada sobre Loyd.

 

Ante cualquier otro rival, jugando con esa intensidad, es probable que Avenida hubiera podido poner tierra de por medio pero Galatasaray es conjunto bregado, con una defensa muy dura y con recursos. Si Nuria Martínez no podía en la primera toma de contacto con Silvia Domínguez pues la que entra es Yilmaz. Ni uno ni otro lograron ir más allá de los tres puntos de renta en ese primer parcial que se cerró con cuatro puntos de la capitana.

 

Las jugadoras de Avenida celebran un acción ofensiva (Foto: Teresa Sánchez)

 

Una cosa buena que había tenido Perfumerías Avenida en el primer parcial había sido el dominio del rebote, casi al cien por cien atrás y con varios ofensivos, y ahí apretó Galatasaray a continuación para, apoyado en la potencia de Kizer, dar más sensación de mando en el segundo parcial. Eso sí, las diferencias seguían moviéndose en mínimos.

 

El principal problema en todo caso para Avenida era ofensivo. Faltaba fluidez ante la activa defensa del Galatasaray que lograba llevar a las del equipo salmantino hasta el límite de la posesión en varias acciones y eso retroalimentaba la duda para la siguiente acción ofensiva. Nueve puntos en siete minutos, apenas sin lanzamientos exteriores y lo que es peor sin que las interiores acertaran en acciones relativamente cómodas, es poco bagaje para un equipo como el salmantino.

 

amenazaba y acertaba Galatasaray desde fuera con una Alben que era la que mejor leía las situaciones. Eso y los rebotes ofensivos con opción a anotar fácil llevaron al equipo turco a entrar en el último minuto con su máxima renta, 28-36, y así tras sendos ataques no aprovechados por los dos se llegó al descanso.

 

Avenida empezó anotando en sus dos primeros ataques pero tener que jugar contra el tiempo y contra un rival con tanto oficio empezaba a pesar porque Galatasaray aguantaba la defensa local que lo llevaba al límite de la posesión, anotando o sacando faltas en el último instante y así se fue por encima de los diez de ventaja con cinco minutos disputados, 32-43. 

 

 

La cara de Dubljevic lo dice todo al descanso, pese a que su equipo iba por delante

 

El equipo local se resistía a doblar la rodilla pero la defensa individual de la escuadra turca era un muro tan sólido como los gritos de su técnico desde la banda. Cero relajación la que permitía y la que le daba la posibilidad a su escuadra a afrontar el último parcial con 38-49 a su favor. 

 

Con tres puntos de Gemelos arrancó el último cuarto y con la posibilidad, por dos veces, de anotar fácil bajo canasta -una acción que se repite demasiado y por la que se le escapan muchos puntos a Avenida-. Diez abajo pero resistiendo, sufriendo, pero jugando, quizás desde demasiado pronto contra el reloj, y eso provocó varias precipitaciones y errores que impidieron achuchar más. No era el día de casi nadie.

 

En el bonus a cinco del final, Kizer empezó a dejar sentenciado el partido desde la línea de personal. Ahí ya sí Avenida bajó los brazos impotente ante un rival más poderoso y que con los deberes hechos quiso gustarse en el tramo definitivo. La primera final se escapó, toca pensar en la siguiente que está a la vuelta de la esquina. 

Noticias relacionadas