Perfumerías Avenida, a su primera final sin De Souza pero con Alana Beard y Würzburg

Cita vital en Würzburg y en Euroliga así que toca hacer piña

Es tiempo de finales. Llega el momento álgido de la temporada y en la noche del miércoles en Würzburg se vive un encuentro definitivo. Si Perfumerías Avenida gana a Sopron será equipo de octavos de Euroliga. No será fácil porque las húngaras no son comparsa y buscan exactamente lo mismo. 

Son los partidos que convierten a Perfumerías Avenida en un equipo único en el baloncesto femenino nacional. Ningún otro puede aspirar a meterse entre los ocho mejores conjuntos de Europa y el conjunto salmantino tiene en su mano hacerlo y, además, ante su público.

 

Este miércoles puede ser el día perfecto si se gana a Sopron y es que ahora mismo las de Miguel Ángel Ortega dependen de si mismas a falta de dos jornadas para que finalice la liguilla de clasificación.

 

Jugar como local en Würzburg siempre es una ventaja pero también es cierto que Avenida tendrá que superar el hándicap de no poder contar con Erika De Souza, aun en fase de recuperación. De hecho el club decidió inscribir esta semana a Alana Beard en Euroliga porque no había garantías de que la brasileña estuviera al cien por cien para este encuentro y ante Sopron todo el mundo debe estar totalmente 'on'. La presencia de la norteamericana es una garantía en el plano defensivo y eso es importante ante un rival repleto de jugonas y además es partido para que saque también su calidad en ataque.

 

Lo que tiene bien presente Avenida es que enfrente no tendrá un simple comparsa. Sopron también apura sus opciones y además reúne un grupo de jugadoras que en un día bueno hacen un roto a cualquiera. Las salmantinas ya lo sufrieron en Hungría donde su rival, capitaneado por una imparable Turner, las hizo hincar la rodilla. Además de la 'jugona' americana hay que destacar otras piezas importantes como la joven serbia Crvendakic, la norteamericana Johnson o la incombustible Fegyverneky a las que hay que sumar una nueva incorporación para su interior,  Tijana Ajdukovic.

 

Al margen de controlar su ataque con la defensa, una de las obligaciones que debe marcarse cada una de las jugadoras del equipo charro -y más sin De Souza-, es el rebote. Ahí ha estado la clave de alguna de sus derrotas europeas y ahí puede estar la primera final de la semana.