Pepe Hidalgo se queda sin el ejecutivo que llegó a Globalia para iniciar el relevo generacional

Juan José Hidalgo ha asistido en el Liceo al pase de su película documetal (Foto: Teresa Sánchez)

Pedro Serrahima abandona la compañía menos de un año después de su llegada para pilotar el cambio tecnológico en Globalia junto al cambio del testigo de Juan José Hidalgo a su hijo Javier.

El grupo Globalia, la firma del salmantino Juan José Hidalgo, se enfrenta a un pequeño terremoto organizativo y tendrá que dejar marchar a su último director general, Pedro Serrahima, que llegó en septiembre del año pasado a la compañía como parte del proceso con el que 'Pepe Halcón' ponía en marcha el relevo generacional en la empresa cediendo parte de la gestión a su hijo Javier Hidalgo. Este último piede a su mano derecha, un ejecutivo que llegó precisamente de su mano y con el que, al parecer, no se ha entendido como sí lo hizo en el exitoso negocio de PepePhone, la compañía del menor de los Hidalgo que vendió por 158 millones de euros.

 

Serrahima ha anunciado que dejará su cargo como director general de Globalia apenas un año después de su llegada al grupo turístico, por las diferencias en torno al modelo de empresa y a su gestión que mantiene con el consejero delegado del grupo, Javier Hidalgo. Serrahima tomó la decisión de salir de Globalia a principios de verano y así se la comunicó al consejero delegado, según ha explicado a Europa Press el hasta ahora 'número dos' de la compañía, quien ha insistido en que su salida de la compañía es "absolutamente amistosa" y "no afectará a su amistad" con Javier Hidalgo.

 

"No tiene sentido estar ganando dinero de una compañía cuando se tiene una visión diferente en cuanto a la estrategia y la forma de gestionar la empresa", ha asegurado, para añadir que lo ético ante esta situación es renunciar cuando además es el directivo con menos experiencia en la industria del viaje.

 

Serrahima tenía como objetivo simplificar la cadena de mando, aunque su llegada y el ascenso de Javier Hidalgo tenían más que ver con la decisión del 'patriarca' del grupo turístico de ir cediendo algunas parcelas de gestión. Juan Hosé Hidalgo, de 76 años de edad, ha llevado siempre personalmente todas las decisiones del grupo turístico desde que lo fundó y hasta ahora, convertido en uno de los mayores operadores del sector con empresas como Air Europa, Halcón Viajes o Travelplan. Con los cambios en la cúpula hace un año cedió la gestión diaria a su hijo menor mientras el patriarca mantenía el control de las decisiones estratégicas.

 

En apenas un año de gestión, Serrahima aplicó cambios en el organigrama en Halcón Viajes y Viajes Ecuador, con la eliminación de puestos directivos y la salida, entre otros, de José María Hoyos, que ocupaba la dirección general de la minorista. Su objetivo era simplificar la cadena de mando y reforzar la red de oficinas en contacto directo con el cliente, además de impulsar la transformación digital del grupo, que sigue su curso.

 

Juan José Hidalgo nombró a su hijo nuevo consejero ejecutivo del grupo turístico propietario entre de Air Europa y de Halcón Viajes, un cargo de nueva creación. Hasta entonces era el director general de la compañía y el único de sus tres hijos sin acciones de Globalia. Globalia cuenta entre sus accionistas minoritarios con el Banco Santander (9,9%), Unicaja (7%) y Abel Matutes (5,14%). Su fundador, Juan José Hidalgo, controla el 51,58% del capital.