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Salamanca

Pensiones, SMI, salarios públicos: la antesala del complicado presupuesto

EDITORIAL

Publicado el 27.01.2020

El nuevo Gobierno se ha puesto en marcha con ganas. Falta le va a hacer, así que bienvenidos los primeros consejos de ministros y su mensaje reforzado, de medidas, de unidad y de fortaleza ante lo que se avecina.



 



Porque las medidas ya anunciadas, pese a su enorme entidad y calado, no son sino la preparación para lo que tiene que venir. La revalorización de las pensiones, la subida del SMI y la de los sueldos públicos responden a motivos similares. Todas eran promesas del nuevo ejecutivo, estaban pendientes de que hubiera un nuevo gobierno en plenas funciones y estaban ya apalabradas. La senda de aumento de los salarios públicos la dejó encauzada el último gobierno Rajoy y solo el bloqueo político la había frenado.



 



Algo parecido ocurría con las pensiones, bandera del actual gobierno que ya las subió cuando actuaba en solitario, marcando una línea en la que ahora tiene el refuerzo de su socio. Y la postura adoptada en el SMI redondea el paquete inicial de medidas con una variación interesante: lo que hace un año fue decretazo ahora ha sido consulta y acuerdo.



 



La del salario mínimo es una senda que demuestra por dónde pueden ir los tiros a partir de ahora. Con una mayoría insuficiente, el Gobierno de Sánchez e Iglesias hará bien en reforzar sus decisiones con consenso en grandes cantidades, como ha hecho en este caso. Y también con concesiones, pero de las que realmente merecen la pena, con ese compromiso de retocar al alza los contratos públicos para ayudar a las empresas a sobrellevar el incremento de costes de la subida del SMI.



 



Es cierto que las medidas conocidas hasta ahora han sido de aplauso casi generalizado, pero no todo va a ser así. Y mucho menos el presupuesto que se antoja complicado. Encontrar el encaje necesario para pagar lo que cuesta la revisión de pensiones, SMI y salarios públicos va a ser difícil, pero nada comparado con el complejo equilibrio que requerirán las imprescindibles cuentas de 2020.


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