Pensiones cada vez más altas elevan la nómina de los pensionistas salmantinos por encima de los 900 millones

La nómina de las pensiones salta en Salamanca por primera vez la barrera de los 900 millones de euros: cada vez hay más pensiones y más altas, y las bajas son siempre de titulares que cobraban menos. El saldo entre las que dejan de pagarse y las nuevas eleva el coste 1,3 millones al año pese a la pérdida de población.

La nómina de las pensiones en Salamanca dibuja una línea ascendente que ha ido mejorando las pagas que reciben los jubilados y pensionistas salmantinos, pero eso puede tener algunas consecuencias negativas para una de las grandes preocupaciones de estado, el sostenimiento del sistema de pensiones. A día de hoy, pagar las pensiones públicas en Salamanca cuesta 915 millones de euros, casi el doble que hace quince años, y la cifra va en aumento a pesar de la despoblación y la negativa estadística demográfica.

 

El problema es que las pensiones que se activan son cada años más y más caras, mientras que las que se dan de baja salían mucho más baratas. Es el producto de la entrada en la edad de retiro de trabajadores que cotizaron más y mejor y que ahora cobran pensiones muy superiores a las de antaño. La pensión media ha pasado de poco más de 600 a 828 euros en Salamanca en diez años.

 

Así, en 2016 se activaron 4.333 pensiones por una media de 972,75 euros al día, mientras que se dieron de baja sólo 3.927 de 738,92 euros de media. La diferencia es un saldo de 1,3 millones de euros de diferencia al año para pagar sólo 300 pensiones más. Con estos datos y 79.000 pensiones activas a final de año, la nómina anual ha sido de 915.203.684,50 euros en Salamanca por los 646 millones de hace una década.

 

Este es el problema fundamental del sistema, ya que las pensiones son cada vez más numerosas y más altas (y se cobran durante más tiempo), y mientras el número de pensiones vigentes ha subido en 3.000 desde el año 2012, el número de afiliados cotizando a la Seguridad Social es muy inferior todavía: pese a la mejora de los últimos años, los 113.812 trabajadores de alta en Salamanca son 3.000 menos que a finales de 2011 (115.986). El total está muy por debajo de los 1,5 trabajadores por pensionista.