Peñaranda de Bracamonte, 45 años de su declaración como Conjunto Histórico Artístico

Plaza de España en Peñaranda de Bracamonte

Un decreto aprobado el 2 de noviembre de 1973 declaraba a la ciudad peñarandina y su casco antiguo como conjunto histórico, una decisión que servía para reconocer la belleza de una localidad enclavada en un lugar estratégico

Enclavada en un lugar estratégico, localidad de paso entre dos ciudades Patrimonio de la Humanidad, Peñaranda de Bracamonte ha sabido mantener su encanto y su atractivo y cumple estos días el 45 aniversario de su declaración como Conjunto Histórico Artístico, que tuvo lugar en 1973. Un nombramiento que llegó a través del Decreto 2934/1973 de 2 de noviembre, firmado por Francisco Franco y el que fuera entonces ministro de Educación y Ciencia, Julio Rodríguez Martínez, y publicado en el Boletín Oficial del Estado el 21 de noviembre de ese mismo año.

 

Con esta declaración Peñaranda, su casco antiguo y el entorno de sus tres plazas sucesivas conseguían así el reconocimiento y la protección necesarias para su preservación. Este decreto, del que ahora se cumplen 45 años, reconoce la singuralidad del casco antiguo de la ciudad y sus plazas. En este sentigo, argumenta que "el marco urbano de la población se caracteriza en su parte antigua por la existencia de tres plazas sucesivas, que conducen a la iglesia parroquial de San Miguel. Una planta, o a lo sumo dos, sobre el soportal son módulo de eslas tres plazas. Los soportales son adintelados de viguería, con basas y capiteles de clara raigambre gótica; las casas, construidas en ladrillos, muestran sus paramentos visibles; el balconaje de las primeras plantas responden a un criterio esteticista del pasado siglo, que se conserva con fidelidad y casi sin adulteraciones y responde a un todo de artesanía del mayor interés. Sobresale en el conjunto la iglesia parroquial de San Miguel, extenso y grandioso edificio del siglo XVI, digno de figurar entre los pocos ensayos que se hicieron en Castilla en aquella época, para acomodar las iglesias al estilo del Renacimiento".

 

El decreto, además, hace mención a la construcción del templo peñarandino y a otros atractivos turísticos que se pueden ver en las calles peñarandinas. Así, continúa, "lo primero en hacerse fue su capilla mayor y crucero, todavía góticos en sus molduras y ventanas. En la obra de las naves parece que intervinieron, uno tras otro, dos maestros en el segundo tercio del mismo siglo. A lo más antiguo corresponde su portada meridional, muy elegante y libre, con columnas jónicas, hornacina, escudos, dentro de láurea, y remates de candeleros. El hastial de Poniente presenta un estilo más seco y avanzado, con su portada dórica y los cuatro enormes pilares, que son simples columnas del mismo orden. En el interior del templo destaca el gran retablo del altar mayor, obra magistral y atribuible, al parecer, a Gregorio Fernández en sus últimos tiempos. Digno también de mención es el convento de Carmelitas Descalzas, con su iglesia de mediano tamaño, en forma de cruz, con pilastras toscanas, como todas las de la Orden, y bóvedas y cúpula en el centro".

 

 

Por todo ello, y para "preservar estos valores de reformas o innovaciones que pudieran perjudicarlos se hace necesario colocarlos bajo la protección del Estado mediante la oportuna declaración", que contó con el apoyo del Ayuntamiento peñarandino. Hoy, 45 años después de esta declaración Peñaranda sigue mostrando al mundo el encanto de sus plazas y las vivencias que se respiran en sus calles.

 

Y es que Peñaranda cuenta con siglos de historia a sus espaldas. Ya se tienen noticias de ella en torno a los siglos X y XI con las repoblaciones de los reyes leoneses. Se situó en un cruce de caminos en la conocida como la Cañada de las Merinas, por lo que pronto se convirtió en punto de encuentro para comerciantes. Tanto es así que en 1375 el rey Juan I le otorgó la concesión de un mercado semanal que, además, pasó a darle nombre, ya que entonces pasó denominarse Peñaranda del Mercado para distinguirla de la de Duero. Este mercado, el de los jueves y que hoy en día se mantiene vivo, fue confirmado por el sucesor de Juan I y llegó a ser uno de los más importantes y más frecuentados de Castilla.

 

Ya sería en el siglo XV cuando adoptó el apellido de Bracamonte, una familia de nobles descendientes de una hija del Almirante de Francia Mosén Rubín de Bracamonte, que se instaló en la localidad y la hizo próspera. Fue una ciudad que pasó por varios momentos destacados en su historia, aunque, sin duda, uno de los más destacados se produjo el 9 de julio de 1939, cuando la explosión del Polvorín prácticamente llegó a destruir la ciudad. El Polvorín, ubicado en la Estación de Ferrocarriles de Peñaranda y que albergaba más de 300 toneladas de bombas y más de 100 de explosivos, estallaba al paso de un tren militar de mercancías y pasajeros que transportaba el explosivo amonal, lo que provocó la mayor catástrofe de su historia. La explosión provocó más de un centenar de muertos y 1.500 heridos, además de destruir alrededor de un millar de edificios, especialmente de la parte sur. Pese a ello, Peñaranda supo reponerse, recobrar su aspecto original y recuperar el dinamismo económico entre las décadas de los 40 y los 70.

 

 

Hoy, el mercado de los jueves sigue llenando de vida las tres céntricas plazas, que forman una estructura rectangular y muy alargada con lados porticados y calles abiertas. La plaza Agustín Martínez Soler es la más antigua de las tres que componen el Conjunto Histórico y en ella destaca la iglesia de San Miguel, cuyo exterior es lo único original que se conserva tras el incendio que devastó el edificio en 1971. Por su parte, la antigua Plaza del Ganado, hoy plaza de la Constitución, surge en el siglo XVI por el interés por ampliar el mercado semanal. Esta plaza, junto a la de España nacieron tras la remodelación que hicieron don Juan y su hijo Alonso de Bracamonte. Finaliza el conjunto la plaza de España, de forma rectangular y rodeada de edificios porticados. Todo ello convierte a Peñaranda de Bracamonte en uno de los grandes atractivos turísticos de la provincia salmantina y en visita obligada para salmantinos y visitantes.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: