'Patada a seguir' de Mañueco al contrato municipal de la iluminación sentenciado como ilegal
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'Patada a seguir' de Mañueco al contrato municipal de la iluminación sentenciado como ilegal

Camión de Aceinsa, concesionaria de la iluminación y otros servicios.

El equipo de Gobierno prepara un recurso contra la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de anular la adjudicación a Aceinsa de un contrato de doce millones concedido con enormes bajas económicas. El alcalde ya ha decidido por decreto que se recurre.

El equipo de Gobierno de Fernández Mañueco ha decidido trasladar a los juzgados la solución sobre un contrato con visos de irregular desde el primer día que se concedió, y que se ha convertido en uno de los numerosos frentes judiciales a los que el Ayuntamiento de Salamanca tiene que hacer frente justo ahora que el alcalde está bajo el escrutinio de los ojos que le deben elegir y, posteriormente, validar para su nuevo objetivo político de presidir la Junta. La 'patada a seguir' le dará unos meses de margen, puede que los suficientes, y la opción de que la justicia le de la razón que le quitó hace poco más de un mes sobre un asunto espinoso.

 

Se trata del contrato de iluminación de la ciudad, adjudicado en julio de 2012 por un decreto del teniente de alcalde, Carlos García Carbayo. En su día, en 2011, Aceinsa concurrió con una oferta que includía bajas de entre el 12 y el 22% para todos los servicios; generalmente se considera que no es posible rebajar más del 10% el presupuesto de licitación que se establece en los pliegos.

 

Ahora el TSJCyL ha anulado este contrato por las bajas temerarias con las que se lo adjudicó la empresa y que no justificó; en su día la empresa dijo que ofrecía precios así de bajos porque quería entrar en el contrato, pero desde el primer momento los técnicos municipales advirtieron que así entraría en pérdidas, algo que no es legal. El Tribunal Superior de Justicia dictó que a principios de diciembre que no era válido. Y ahora el equipo de Gobierno se apresta a recurrir. Para ello, llevará a comisión informativa esta semana lo que ya es una decisión tomada: por decreto de alcaldía se ha decidido mandar un recurso de casación al TSJCyL y los grupos municipales sólo podrán decidir si refrendan o no la decisión en el pleno.

 

El contrato se firmó por cuatro años y dos de prórroga por un montante total de 12 millones de euros. En el proceso, un informe técnico aseguraba que, con esas importantes bajas económicas, el servicio daría pérdidas de manera irremediable. Inicialmente, la mesa de contratación adjudicó el contrato a Etralux, la exempresa del número uno de Aceinsa y anterior concesionaria de este contrato, pero el concejal García Carbayo logró un informe técnico que aseguraba que el Ayuntamiento había contratado con bajas por encima del 10% habitualmente, y lo usó para adjudicar en la junta de Gobierno, entonces controlada por el PP en exclusiva, en contra de lo que había determinado la mesa. El escándalo fue mayúsculo.

 

Aunque Etralux recurrió y logró que se repitiera el proceso, no insistió y finalmente Aceinsa se adjudicó el contrato en julio de 2012. Tras el recurso, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León da la razón a esa empresa, que arguyó baja temeraria, "deja sin efecto" el acuerdo de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Salamanca de 20 de julio de 2012 y declara que ese contrato "debe ser adjudicado a la empresa recurrente", es decir, a Etralux.