Obras en la estación de autobuses: desmantelada una de las cubiertas y nuevo muro lateral

Las obras de la estación de autobuses consumen sus tres primeros meses con escasos avances.

Las obras de la esperada estación de autobuses van a cambiar de manera importante la puerta de entrada para miles de personas que, de momento, se llevan una negativa impresión por el pobre aspecto de la actual instalación. Esto va a cambiar una vez acaben unas obras que han sufrido todo tipo de retrasos desde hace una década, y que han acumulado demora hasta cuando ya era irremediable el inicio de las obras. Incluso hay que decir que la obra se  hace con la misma licencia ambiental de los '70 del siglo pasado.

 

El aspecto que va a tener la estación será el que se puede ver en este LINK. La reforma es, a pesar de su cuantioso presupuesto, de poca entidad y no pasa de un 'lavado de cara'. El proyecto, redactado por el estudio de cabecera del equipo de Gobierno, Castinsa, refleja un cambio principalmente estético en las instalaciones; la mayor variación, no obstante, sí que afecta a cuestiones ambientales ya que el acceso a las dársenas dode los pasajeros acceden a los vehículo se va a acristalar para poder climatizarlo.

 

Las obras empezaron el 22 de febrero, un mes después de lo anunciado, con la presencial testimonial de una sola máquina para derribar el muro de separación con la avenida de los Maristas. El plazo de ejecución que tiene la empresa adjudicataria es de 18 meses. Ahora parece que han cogido algo de velocidad. Los últimos avances son la construcción de un muro lateral y del que será nuevo acceso peatonal, separado del de los vehículos.

 

Y el desmantelamiento de la cubierta frente a los andenes por los que los pasajeros suben a los buses. Es el que se usa para dejar los vehículos que llegan y  despejar los andenes más próximos al edificio de viajeros. Si las obras cogen velocidad de crucero, la estación va a recibir un importante 'lavado de cara', al menos, a tenor de la nada desdeñable inversión de 5 millones de euros de los que el Ayuntamiento aporta 500.000 que se empeñó en pagar para 'cobrar' su cuota de protagonismo en una futura inauguración.

 

La ciudad lleva esperando diez años en los que se ha prometido su ejecución en dos procesos electorales, y en numerosas otras ocasiones, sin que llegara a hacerse realidad. Salamanca se ha quedado como la única capital de provincia sin una nueva estación y la que tiene es más vetusta que la de otras localidades menores.

 

La estación de autobuses de Salamanca fue construida en el año 1975 por la Administración del Estado. La finalización de las obras no será antes de 2019 porque durante 2017 sólo hubo partida presupuestaria para el proyecto, y la adjudicación de la obra llegó en el último trimestre. La dotación presupuestaria está prevista para 2018 y 2019, con lo que la nueva estación no estará terminada previsiblemente hasta finales de ese último año.