Nuevo ataque de lobo en Éjeme que termina con la vida de un ternero cruzado de 10 días

Los ganaderos de la provincia salmantina han mostrado su malestar al ver que se siguen los ataques de lobo y que la Administración ni ampara todos los costes que conlleva ni protege a un sector cada vez más castigado por el cánido.

 

“Lo que van a conseguir es que al final ni siquiera demos parte de los ataques porque ni compensa ni nos toman en serio y además, después del destrozo del lobo, perdemos un día entero de trabajo para que vengan a certificarlo, en el mejor de los casos”. Así lo han asegurado varios ganaderos de la provincia. “Si debemos convivir con el lobo, deben proteger también al resto del ganado, que tiene igual derecho de estar en estas tierras”, aseguran.

 

Durante la última semana, se han producido varios ataques al ganado que se siguen localizando en Tierra de Alba. Concretamente, Éjeme ha sido la localidad en la que la noche del pasado viernes al sábado, 7 de abril, aparecía el cadáver de un ternero cruzado de 10 días que presentaba una importante mordida en el cuello. Cuando el ganadero quiso localizar a los agentes forestales para que visitaran el lugar de los hechos, se encontró con que nadie respondía a los teléfonos facilitados, según afirman. “Tuvimos que esperar al lunes para que Medio Ambiente nos atendiera. Y, después de proteger al animal para que los buitres no viniesen, de haber pasado días lloviendo, cuando por fin se personan los agentes alegan que se trata de un ataque de zorro. Y es imposible, un zorro va a las partes blandas y no causa tanta mordida ni tanta alteración en el resto del rebaño”, asegura un ganadero, que ha corroborado los destrozos en la cerca de la finca, donde se han doblado cotos por el suceso. “Parece que nadie quiere saber nada y nos están tomando el pelo”, lamentan.

 

Asimismo, la semana pasada en la misma explotación de Horcajo Medianero que hace tres semanas la patrulla certificaba ataque de lobo, lo volvía hacer el pasado 5 de abril. Un ternero de 12 días aparecía sin vida y el ganadero lamenta que “a pesar de la certificación, hay errores en el parte” que no comprende. “Hay una serie de contradicciones, como que han marcado que la finca no estaba custodiada y tengo mastines o  que hay indicios de lucha y no sé qué lucha puede tener un ternero con un lobo, o como no indicar claramente si cree que hay perros asilvestrados por la zona o no, necesitamos que sean claros y nos expliquen”. “Así, dan palos de ciego”, concluyen.