Noemí García, trabajadora en Padre Damián: "El confinamiento ha mostrado los valores de Cáritas, las personas por encima de todo"

Noemí García

La hermana Noemí, en primera persona, nos muestra una pequeña parte del trabajo realizado, pero subraya la labor global: "Se ha visto que Salamanca se mueve y lo hace más allá de una entidad,  lo hace como grupo".

El voluntariado emerge como la semilla sembrada con paciencia y dedicación que ha dado fruto durante el confinamiento, capaz de sacar lo mejor de las personas dedicado a aquellas que más lo necesitan. Cáritas ha estado presente más que nunca en la vida de los que ya acompañaba y comienza a tender su mano a todos los que se han visto superados por la situación.

 

Noemí García, coordinadora del proyecto Molokai y una de las hermanas que trabajan en el Centro de Acogida Padre Damián para personas sin hogar cuenta como está siendo la ruta seguida para tratar de garantizar la seguridad a los que ya estaban, pero siempre dejando sus puertas abiertas.

 

"Hemos conseguido que en Padre Damián no haya ningún contagiado o por lo menos ninguno ha tenido síntomas. Al principio teníamos miedo, principalmente por la vulnerabilidad de los usuarios y nos sentimos aliviados", afirma Noemí.

 

Había gente en consumo activo que nos preocupaba mucho, sobre todo de cara a la convivencia, pero nos han sorprendido

 

¿Cuál ha sido el método llevado a cabo durante estos meses de confinamiento dentro del Centro de Acogida? "El nivel de trabajo ha sido muy grande. La casa antes era un espacio que facilitaba la coordinación con otros recursos para ayudar a la misma persona y ahora al no poder salir, los educadores de la casa tienen que hacer todo. Desde encargarse de las tareas básicas como poner el comedor y limpiar, pasando por la organización de actividades de ocio para que no pierdan la motivación, hasta tareas que ellos harían en otros centros como Ranquines. La casa se ha convertido en un campamento, con muy buen ambiente y todos ellos están muy receptivos, incluso más que antes. Había gente en consumo activo que nos preocupaba mucho, sobre todo de cara a la convivencia, pero nos han sorprendido", cuenta.

 

Todo ello ha sido posible gracias al equipo humano que forma Padre Damián: "La verdad es que estamos muy contentos. Por ejemplo ahora que se puede dar paseos y nosotros nos encontramos dentro del horario de las personas dependientes, es decir, personas que tienen que salir acompañadas, teníamos miedo de que todo lo que habíamos avanzado en relación al virus se fuera de un día para otro. Sin embargo no ha sido así, los compañeros y voluntarios fuera de su horario han dado paseos con todos y eso habla mucho del perfil de todos aquellos que forman Cáritas".

 

Al final, si dejábamos entrar a nuevas personas y no teníamos un test para saber si estaban sanas o no, poníamos en peligro mucho más de lo que queríamos ayudar

 

¿Ha sido posible acoger a nuevas personas en Padre Damián durante estos meses? "Desde Cáritas hemos llevado a cabo junto con el Ayuntamiento una estrategia de cuidado. Por un lado, se abrió el Albergue El Lazarillo, lo que significaba un recurso necesario para las personas que estaban en la calle y que no podían confinarse en ninguna parte, siempre con un matiz voluntario porque no puedes obligar a nadie, pero con trabajadores dentro del albergue, para que la manera de cuidar de Cáritas estuviera presente. Y, por otro lado, desde Padre Damián se consideró oportuno y dado que contábamos con el albergue, cuidar de los que estaban dentro y nos cerramos para evitar que pudiera entrar el virus. Al final, si dejábamos entrar a nuevas personas y no teníamos un test para saber si estaban sanas o no, poníamos en peligro mucho más de lo que queríamos ayudar", subraya.

 

Al final, el trabajo diario ha salido a relucir en uno de los momentos más duros, ¿te sorprende está reacción por parte de voluntarios y trabajadores? "Al final lo que identifico muy claramente con toda esta situación es que para ser trabajador de Cáritas uno tiene que tener en el corazón valores muy claros, en el fondo los que transmitía Jesús. La entrega no se mide, el amor no cierra y la persona está en el centro de todo. El confinamiento me ha hecho ver a compañeros y compañeras que no están ahí por azar, están porque creen en los valores de Cáritas y porque por encima de todo creen en las personas", reconoce.

 

¿Cómo valoras la respuesta de la ciudad? "Salamanca creo que es una ciudad privilegiada en cuanto a coordinación de recursos. Cruz Roja se ha encargado de ir a visitar con una furgoneta a todos aquellos que vivían en la calle, abría el recurso 24 horas y daba la posibilidad de confinamiento a los que no tenían hogar y una vez que Cruz Roja se llenó, nos pusimos en marcha con el Lazarillo. Cuando observas eso, ves que Salamanca se mueve y lo hace más allá de una entidad, se mueve como grupo y es algo a valorar", advierte.

 

Además de su papel en Padre Damián es coordinadora del proyecto de voluntariado 'Molokai', ¿habéis podido ejercer de alguna manera esa labor durante el confinamiento? "Ha sido imposible, nos pidieron que no expusiéramos a la gente al virus. Al final, nos encargábamos de ir por la calle ofreciendo nuestra ayuda y comida a las personas sin hogar, por lo que vimos prudente reservar al grupo de voluntarios para realizar conciencia social. Nos hemos cuidado como grupo y estamos en la recámara para todo en lo que se nos pudiera necesitar. Pero la salida a la calle como tal no teníamos la posibilidad de hacerla", explica.

Comentarios

pssss 13/05/2020 12:40 #5
un subsidio básico ahora es necesario y urgente para millones sin nada¡ ..pero ha de ser temporal ,,¡si no hay una verdadera justicia social laboral y economica.(reparto y rotación de trabajos con salarios dignos no remontaremos y se volverá a lo mismo¡ ...a las limonsas temporales y salva-conciencias
Chupaflautas 11/05/2020 09:15 #4
Caritas se ha prestado no hace mucho a un enjuague de muchos miles de euros en Salamanca y nadie ha dicho nada. Mejor no mover la mierda porque huele. Y, además, todavía estoy esperando medidas de la Iglesia con sus propiedades favor de quienes más lo necesitan. Esta crisis se soluciona con medios y no con caras mustias en ceremonias solitarias en el Vaticano. ¿O volvemos a besar los pies a una escultura para que nos salve de la pandemia?
Paul Thiébault 10/05/2020 11:25 #3
Gracias a la ayuda de Cáritas y toda la buena gente pero es mucho más importante y justo que exista un sueldo básico incluído en la Constitución por justicia humana. La Renta Básica ha sido bendecida hasta por el Papa y soy ateo gracias a Dios.
Julio 10/05/2020 11:01 #2
Es admirable el cariño y dedicación en las distintas casas de Caritas Salamanca: casa Padre Damián, casa Samuel... Es un orgullo teneros. Gracias, muchas gracias.
Bravo 10/05/2020 10:37 #1
Gran trabajo, tanto que critican estos chupaflautas a la iglesia y como miran para otro lado en estos tema

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