“No será fácil pensar en el futuro si no se frena la emigración de la juventud”

Atilano Rodríguez - Obispo de Ciudad Rodrigo
Mondrián / David Rodríguez

¿Cuáles son los objetivos para este curso?
Vamos a fijar nuestra atención y programación pastoral en la renovación e impulso de la actividad caritativa y social de la fe cristiana como expresión y concreción del amor de Dios a cada ser humano.

¿Cuál es la salud de esta Diócesis?
Aunque se experimentan las carencias propias de una diócesis pequeña, tenemos que dar gracias a Dios por el servicio generoso y sacrificado de los sacerdotes, por la colaboración entusiasta de las religiosas y por la participación cada día más consciente de muchos cristianos laicos.

¿Cuáles son las principales necesidades?
Tenemos necesidad de vocaciones, de jóvenes que sientan la Iglesia como algo suyo y de medios económicos para paliar las carencias de los más pobres. Sobre todo necesitamos pararnos y escuchar la invitación de Jesucristo a la conversión y a la superación de la rutina pastoral. Como dice el Evangelio, sin el Señor no podemos hacer nada.

¿Le preocupa el envejecimiento sacerdotal?
Es uno de los problemas más importantes. Debemos ser conscientes de que en pocos años habrá un importante descenso de sacerdotes. Esto tiene que impulsarnos a pedir al Padre celestial vocaciones, y ayudarnos a dar los pasos necesarios para llevar a cabo una reorganización de la actividad pastoral con una participación de todos los miembros más decidida y consciente.

Si me acerco a una parroquia, encuentro una población mayor y mayoritariamente femenina, ¿qué se puede hacer para cambiarlo?
Como bien sabe, la fe se propone pero no se impone. El cambio tendría que venir por una mayor valoración de la Eucaristía por parte de todos los bautizados y por una mejor formación litúrgica.
¿Por qué hay poca implicación religiosa de la juventud?
Participan del confusionismo y desconcierto religioso, aunque no son los culpables. Tenemos que seguir presentándoles a Jesucristo como plenitud de sentido para sus vidas con las palabras y el testimonio de una vida cristiana gozosa, esperanzada y alegre. Además, es necesario buscar la implicación de la familia.

Las primeras comuniones se están convirtiendo en una jornada de recibir regalos por parte de los niños. ¿Es partidario de “exigir” más a los niños y a sus padres?
Los sacerdotes y los catequistas hacen grandes esfuerzos para una adecuada preparación de los niños. El gran problema es la incorporación de los padres a la formación cristiana de sus hijos. Ellos son los primeros educadores y deben tener una mayor participación.

Usted llegó a Ciudad Rodrigo hace siete años y medio, ¿cómo la ha visto cambiar?
Se han renovado infraestructuras y edificios, pero no hemos sido capaces de cambiar la constante despoblación, problema que exige unos planteamientos y decisiones que superan mis capacidades. Si no se frena la emigración de la juventud, no será fácil pensar en el futuro.

Hoy y mañana Cáritas organiza unas jornadas enmarcadas en el año europeo de lucha contra la pobreza y la exclusión. ¿Cómo ve la situación en la Diócesis?
En la carta pastoral que acabo de publicar, señalo que unas 12.000 personas de las 45.000 que forman la Diócesis estarían viviendo por debajo del umbral de la pobreza, es decir, percibirían menos de 547 euros al mes. La pobreza severa afectaría a unas 300 personas, con ingresos menores a los 239 euros al mes. Si a ello sumamos las pobrezas generadas por la soledad, la droga, el abandono de los mayores, etc., podemos concluir que son muchas las necesidades de los miembros de nuestra Iglesia.

Miróbriga acogerá varios actos previos a la Jornada Mundial de la Juventud del próximo verano en Madrid. ¿Qué supone para la Diócesis sumarse a esa fiesta?
Será una buena ocasión para la reflexión, la renovación de nuestra fe en Jesucristo y para prepararnos espiritualmente de cara al encuentro de Madrid. Aprovecho para invitar a todos los jóvenes a participar.

Varios jóvenes de la Diócesis han viajado hasta Guatemala como cooperantes. ¿Usted ha realizado algún viaje de este tipo? ¿Le gustaría hacerlo?
Este tipo de viajes nos ayudan a valorar lo que tenemos, a descubrir lo que otros hacen en la evangelización y la cultura, y a percatarnos de que es posible una renovación en los proyectos evangelizadores y pastorales. No he realizado ningún viaje de este tipo, pero me gustaría conocer la realidad de la Iglesia y los métodos pastorales en algún país de África o de Hispanoamérica. Esperemos que algún día sea posible.

¿Cree que está bien conservado el patrimonio en la Diócesis?
Siempre agradezco a los feligreses el cuidado que ponen en la limpieza de los templos, por su conservación y la colaboración económica para su restauración. No obstante, debido al reducido número de personas en algunas parroquias y a las carencias económicas no se pueden llevar a cabo todas las obras que serían necesarias.

Benedicto XVI viajará a España el próximo noviembre. ¿Va a participar en los actos?
Tengo previsto participar en los actos organizados en Santiago y en Barcelona. Será una buena ocasión para vivir la comunión con el Santo Padre y para acoger sus enseñanzas.