No es un lunes cualquiera

POR LA REIVINDICACIÓN DE UN ESTILO Se miden dos formas diferentes de entender el fútbol con un fin, el triunfo
efe
FC Barcelona y Real Madrid se juegan el liderato de Primera división, una parte del título en una Liga de desigualdad con el resto, en un Camp Nou que exhibe el Clásico más igualado de las últimas temporadas de absoluto dominio azulgrana, que se ve amenazado por la visita del enemigo número uno: José Mourinho. El último invitado a la fiesta.

España se paraliza un lunes. Llega el Clásico. El primer asalto entre los dos grandes. El enfrentamiento de dos formas de entender el fútbol con un mismo fin, el triunfo. Dos maneras de dirigir desde el banquillo, Pep Guardiola ante Mourinho. El duelo de los dos mejores futbolistas del mundo, Leo Messi y Cristiano Ronaldo. Un mano a mano entre el toque culé y la verticalidad madridista. Una cita que cada temporada supera su expectación para ser un nuevo partido del año.

Llega el Barcelona al día señalado en su mejor momento, con un crecimiento en los dos últimos meses que le hacen igualar la brillantez de su mejor época, firmando el mejor arranque liguero (nueve victorias, un empate y una derrota) de la era Guardiola. El técnico catalán no sabe lo que es perder ante el Real Madrid desde que entrena al Barça. Para este partido, Guardiola sólo tiene la baja del central Gabi Milito.

Mourinho podrá mostrar en el Camp Nou el equipo titular, que los madridistas recitan de memoria. Con los dos grandes del fútbol español en su mejor momento, mostrando hasta números similares, Mourinho recuperará a última hora a dos de sus titulares que superan lesiones. Sami Khedira y Gonzalo Higuaín podrán ser titulares. Su presencia descarta un cambio táctico y la entrada en escena de Lass Diarra.

El Real Madrid saltará al Camp Nou exhibiendo sus señas de identidad. Una defensa solida, un fútbol eléctrico que parte de Xabi Alonso y un ataque repleto de velocidad y pegada con tres puñales, Cristiano, Di María y Özil, y un goleador como Higuaín. No estarán para la cita jugadores como Ezequiel Garay, Fernando Gago y Kaká. No han participado en la temporada. Los clásicos del Camp Nou tienen claro color azulgrana: 46 victorias, 17 empates y 18 derrotas. El Real Madrid viaja con más fe que nunca para acabar con la hegemonía de los últimos años y no salir derrotado por tercera temporada consecutiva. El partido del año del fútbol español exhibe su grandeza en un día poco habitual. No es un lunes cualquiera.