“No creo que se llegue a un acuerdo porque la decisión está tomada, pero es un grave error”

El presidente de la DO Guijuelo, Daniel Rubio, valora de modo negativo el cambio de la Norma de Calidad

La polémica medida anunciada por el ministro de Agricultura Arias Cañete sigue dando que hablar dentro del sector del porcino ibérico porque supondría el carpetazo a muchas explotaciones e industrias de la comunidad, y especialmente de la provincia de Salamanca.

No hay que olvidar que el cambio de la Norma de Calidad que propuso Cañete supondría la ruina del sector en la Comunidad, donde se sacrifica más del 70% del porcino ibérico de España, con Salamanca como epicentro de todas las operaciones.

El Gobierno apuesta por el modelo propuesto por Andalucía, decisión que deja como resultado que sólo el 20% de las 1.667 explotaciones ganaderas de ibérico con las que cuenta la Comunidad puedan seguir su actividad como hasta ahora.

Por ello, una de las voces autorizadas para discutir esta decisión es el presidente de la Denominación de Origen (DO) Guijuelo, Daniel Rubio, quien señala que se trata de una decisión “errónea para los intereses del sector en la Comunidad y como no, en la provincia de Salamanca, que representa un porcentaje indispensable”.

Además, Rubio se muestra pesimista ante una posible rectificación del Gobierno “porque cuando alguien anuncia una medida como ésta es porque sabe que la va a llevar a cabo pese a que genere polémica y sea un error”, añade.

En cuanto al impacto económico negativo que esta decisión puede acarrear entre ganaderos e industriales de la provincia, Rubio no se pronuncia. “Es complicado cuantificar los daños y la situación es tan seria que no me atrevo a aventurar cosas como ésta, pero lo que está claro que se trata de una decisión errónea”, señala.

La decisión de la discordia
El sector castellano y leonés se reúne hoy con la consejería para tomar una posición conjunta y dura para que no se lleva a cabo esta medida en la que el Ministerio quiere cambiar unas reglas del juego establecidas desde 2001. La actual norma para proponer que el factor racial se sitúe en un mínimo de un 75%, con el objetivo de incluir al animal que nace de un cruce de madre ibérica pura con macho cruzado (duroc-ibérico) y elimina la más utilizada en la actualidad en Castilla y León, hecho que reduce la pureza al 50%.

El segundo cambio es el que afecta a la alimentación y cría de los animales de pienso que representa 85% de todo lo que se comercializa como ibérico. Los cerdos de cebo que se venden, se crían en explotaciones intensivas en las que cada animal dispone al menos de dos metros cuadrados.

La propuesta de Arias Cañete plantea que estas crías tienen que disponer de una superficie de una hectárea por cada quince cochinos, de modo que sigan alimentándose en los dos meses últimos de vida a base de pienso pero que lo hagan en el campo. Sólo este punto haría que la Comunidad necesitara 60.000 hectáreas para que los productos de sus cerdos ibéricos puedan seguir llamándose de la misma forma.