Niveles elevados de ozono alertan sobre la calidad del aire en Salamanca

Tráfico de vehículos en el centro de Salamanca.

El año pasado se superaron 76 días los niveles de ozono recomendados por la OMS. Un informe de Ecologistas en Acción denuncia la 'trampa' en la capital de cambiar estaciones de medición de calles con tráfico a zonas verdes para evitar malos datos.

Salamanca ha vuelto a 'suspender' en el examen anual que Ecologistas en Acción, con datos de la red de la Junta de Castilla y León, hace de la calidad del aire. Y lo hace a pesar de que lleva años intentando 'engañar' al sistema para que los niveles de contaminación por el tráfico, un problema de todas las ciudades, no arrojaran datos negativos; algo que no ha servido porque los niveles de ozono son ahora los preocupantes y se han convertido en la evidencia del problema.

 

Según los datos del último informe de calidad del aire, publicado por Ecologistas en Acción, una de las estaciones de medición de Salamanca ha registrado datos de ozono muy superiores a lo recomendable. Según la normativa, la acumulación de ozono no debe pasar de un nivel diario y no se deben sumar más de 25 superaciones de ese nivel al año; el límite que marca la normativa española es menos exigente que el de la OMS. Los niveles recogidos por la red de la Junta indican que la estación de La Aldehuela, la única de la que hay datos para este contaminante, superó 76 veces el nivel recomendado por la OMS para la protección de la salud y llegó a los 25 días establecidos como máximo para los niveles de la normativa española.

 

Por contra, los niveles de contaminantes vinculados al tráfico como el dióxido de carbono o las partículas en suspensión son bajos en las estaciones que los recogen, que no son todas, algo que no concuerda con el nivel de circulación de Salamanca, similar al de otras ciudades como Burgos o Valladolid.

 

El motivo de estos contradictorios niveles de contaminación evidencia la 'trampa' que Salamanca y otras ciudades como Madrid, Valencia o Valladolid hacen desde hace años. El ozono es un contaminante vinculado a las masas verdes y su aparición en altos niveles está detrás del hecho de que en la capital salmantina se han cambiado de lugar los puntos de medición. Según denuncia el informe de Ecologistas en Acción, las que había en las avenidas de Alemania y Portugal se han trasladado a zonas periféricas como La Aldehuela. El objetivo, enmascarar los datos de estaciones más céntricas que arrojaban malos datos en otros contaminantes, como el dióxido de nitrógeno y las partículas en suspensión vinculados al tráfico y, especialmente, a los motores diésel.

 

Esto hace que los datos de medición de partículas suspendidas en las estaciones de la calle La Bañeza y La Aldehuela estén muy por debajo de los niveles de alerta a la población, especialmente las de este último punto; y que los niveles de ozono estén, por contraste, muy por encima de lo que la OMS recomienda para considerar que respiramos un aire no contaminado, destacando mucho los datos de la estación de La Aldehuela, rodeada de vegetación. Cambiar malos datos de partículas por malos datos de ozono no es, tampoco, un buen indicativo: también perjudica a la vegetación.

 

Sin embargo, esto no puede ocultar que la población respira aire contaminado. Localidades similares a Salamanca en las que no se han trasladado estaciones, como Segovia, Palencia, Miranda de Ebro, Aranda de Duero o Burgos, presentan niveles de partículas en suspensión muy por encima del nivel recomendado por la OMS. Y no sería de extrañar una situación similar en la capital salmantina aunque no es posible sacar conclusiones precisas por la falta de datos representantivos que permitan saber cómo afecta la contaminación atmosférica a la población.