Multa récord del Ayuntamiento por el cerramiento de una terraza: 18.200 euros

Un cerramiento de un balcón en Salamanca.

Un vecino de Pizarrales denuncia una desorbitada multa por un cerramiento mientras se hace la vista gorda con miles en Salamanca.

El problema de los cerramientos y acristalamientos de balcones, terrazas y áticos vuelve a cernirse sobre el Ayuntamiento de Salamanca. Y lo hace mostrando de nuevo la falta de coherencia, las contradicciones y la inacción del equipo de Gobierno con esta cuestión que se ha negado a abordar a pesar de la flagrante ilegalidad en la que se encuentran muchas de estas actuaciones.

 

El último caso, al que TRIBUNA ha tenido acceso, es el de una multa desproporcionada con el que se ha resuelto un caso en el que, para más sonrojo, el vecino afectado ha acabado por retirar el cerramiento, pero no ha podido librarse de la multa. Una multa de récord: 18.200 euros y subiendo, ya que sobre la multa de 15.000 euros se suman los intereses de demora.

 

El caso en concreto arranca en 2012, pero responde a un esquema ya habitual. Un vecino de la calle El Pozo, del barrio de Pizarrales, cierra una parte de una terraza (18 de los 40  metros) con una estructura; un vecino del inmueble le muestra su disconformidad con la decisión, a pesar de que se le ha dado permiso por parte de la comunidad de vecinos, y decide denunciar el caso ante Urbanismo. Ante el expediente, el vecino afectado opta por desmontar el cerramiento y asumir el coste de la actuación, pero no se libra de la cuantiosa multa que el Ayuntamiento le reclama; ante el impago, se le han detraído dos cantidades de sus cuentas por un total de unos 400 euros. El asunto está en los juzgados.

 

La situación responde a un esquema ya denunciado en su día por TRIBUNA de Salamanca. Un vecino de Vistahermosa era sancionado con 5.000 euros por tener un cerramiento en una ciudad que está lleno de ellos. Lo curioso es que era la primera multa que se conocía en la capital tras estallar el caso del ático del que fuera jefe de Fomento de la Diputación, Manuel Borrego, amigo íntimo del alcalde, Alfonso Fernández Mañueco. Aunque el alcalde intentó justificar a su amigo personal con argumentos como la posible existencia de metros sin aprovechar, la realidad es que está prohibido cerrar áticos o terrazas; sólo una oportuna prescripción de la infracción salvó a Borrego de tener que retirar el cerramiento de su terraza y de una multa que sí han recibido otros vecinos.

 

Ante esta situación, el afectado en Vistahermosa decidió denunciar 1.300 casos de cerramientos ilegales en Salamanca ante el departamento de Urbanismo, que ha tenido que atender las denuncias y dejar de ignorar los miles de casos que se pueden apreciar a simple vista, con sólo levantar la mirada en cualquier edificio de la capital. Recientemente, el Ayuntamiento de Salamanca ha tenido que afrontar una oleada de expedientes a raíz de una nueva denuncia pública por parte de un vecino afectado por una sación por un cerramiento.