"Mujeres que cuidan de otras mujeres", la Congregación que acoge a madres solteras con situaciones límite
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"Mujeres que cuidan de otras mujeres", la Congregación que acoge a madres solteras con situaciones límite

Casa de Acogida de Familias con hijos de la Congregación del Sagrado Corazón

6 madres y 8 niñas y niños que luchaban por manterse bajo el mismo techo durante el primer mes desde la declaración del estado de alarma, encontraron la luz a través de la mano que las hermanas del Sagrado Corazón tendieron a los más necesitados.

El virus que paró el mundo, será difícil de olvidar. Algunos dicen que cambiará nuestra forma de vida, otros cuentan que valoraremos todavía más lo que tenemos y a las personas de nuestro alrededor. Sin embargo, hay una parte que permanece oculta, de la que pocos se acuerdan, pero que algunos abogan porque no vuelva a ser igual; la falta de igualdad, la vulnerabilidad de los derechos humanos y la ayuda a las personas que más lo necesitan.

 

Al margen de la crisis sanitaria y económica, las calles de Salamanca viven una crisis social. Familias que se ven desbordadas por la falta de ingresos y la continuidad de los gastos, madres solteras en paro incapaces de hacer frente al pago del alquiler o personas sin hogar que han cambiado su rincón en un cajero por una cama en un albergue.

 

Mientras tanto, organizaciones, servicios sociales y asociaciones tratan de hacer frente ha otro tipo de infectados por el coronavirus. Es el caso de las hermanas del Sagrado Corazón, quienes desde el primer día de confinamiento pusieron su casa al servicio de Cáritas y del Ayuntamiento para albergar a todas aquellas familias que pudieran necesitarlo. Sin embargo, hay una cosa que no cambia y es que todas ellas coinciden en que son madres solteras e inmigrantes que provenían de una situación mucho peor.

 

"El primer mes las familias trataron de aguantar con lo que tenían, pero durante el segundo mes al ver que todo comenzaba a alargarse muchas tuvieron que buscar ayuda. Ahora mismo contamos con seis madres con sus respectivos hijos, que dejaron de trabajar por la situación, excepto una, todas ellas son inmigrantes, concretamente tres de ellas llevan menos de un año en España", cuenta Mercedes Bayo una de las hermanas de la Congregación.

 

Mientras que en un primer momento la iniciativa englobaba a familias, ahora mismo las personas que residen en la casa son madres solteras junto a sus hijos, ¿habéis observado una mayor necesidad dentro de ese ámbito? "Al final, cuando las familias son monoparentales y en este caso con madres solteras, las necesidades son mayores y los recursos menores. La problemática de la pobreza se agudiza cuando solo es la mujer la que cuida de la familia. El ser mujer conlleva trabajos en muchos casos más precarios, con menor sueldo y, en general, más dificultades. Si encima le sumamos que son inmigrantes, los problemas son mayores", explica.

 

Una de nuestras primeras prioridades fue que pudieran tener Internet para de esta forma los niños continuarán con el colegio y el instituto

 

 

¿Cómo es el día a día dentro de la casa? "Una de nuestras primeras prioridades fue que pudieran tener Internet para que de esta forma continuarán con el colegio y el instituto. Hay niños y niñas desde los 7 meses hasta los 17 años. Durante el día las madres realizan las tareas de la casa y por la tarde también tienen tiempo para disfrutar de juegos y de aire libre. Hemos creado una gran familia, es muy bonito y siempre respetando cada unidad familiar que tienes propias costumbres. Estamos conviviendo seis países distintos y es algo precioso, los niños se han hecho amigos y las madres se ayudan entre ellas, mujeres que acompañan a otras mujeres. Entre ellas se acoge, se sostienen y se animan, lo que es un valor enorme en esta situación".

 

Ahora mismo los recursos que teníamos para todo el año se han acabado

 

Las situaciones en las que se encuentran estas madres son las más excepcionales, lo que no quiere decir que allá otros casos. "Cáritas y el Ayuntamiento han sido los encargados de seleccionar y administrar los recursos, al final hay algunos que están destinados al pago de alquileres, porque cada persona tiene que tener derecho a una vivienda digna, pero estos casos eran urgentes y necesitaban de una situación inmediata. Ahora mismo los recursos que teníamos para todo el año se han acabado", reflexiona.

 

En este caso son inmigrantes y forzadas, ninguna hubiera querido dejar su país, pero la situación de pobreza, de violencia y de persecución en la que se encontraban, las ha obligado

 

¿Cabe lugar a un lado positivo dentro de esta situación que nos afecta a todos de diferentes maneras? "Esta situación saca a la luz y nos da a conocer realidades que vive mucha gente. En este caso son inmigrantes y forzadas, ninguna hubiera querido dejar su país, pero la situación de pobreza, de violencia y de persecución en la que se encontraban, las ha obligado a salir de su país y en unas condiciones de precariedad. Eso sí, estas historias nos seguirán acompañando después de la pandemia, por lo que debe ser ocasión para que la población mire a la sociedad con otros ojos", finaliza.

 

A pesar de que este lado quede en un segundo plano, ha estado siempre presente, antes de la pandemia, durante la misma se ha intensificado y después se mantendrá. Si realmente hemos cambiado...no lo olvidemos.

 

 

 

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