Mucho o poco, según se mire

SUFRIDO PUNTO. El Salmanca llegó a mandar en su encuentro ante el Girona pero se quedó con diez y llegó el empate.
Área 11
Tras todo lo que sucedió en Montilivi, la UDS puede dar por bueno el empate final. Y es que, a pesar de ponerse por delante en el marcador al filo del descanso por mediación de Goikoetxea, la rigurosa expulsión de Moratón mediado el segundo tiempo condicionó el juego de los hombres entrenados por Óscar Cano. Con un hombre menos, los charros vieron cómo su oponente tomaba la iniciativa y lograba empatar escasos segundos más tarde con un soberbio gol conseguido por Chechu, el mismo que forzó la segunda amarilla del defensa santanderino en una jugada en la que apenas hubo contacto. Después el Girona tuvo alguna ocasión para romper el empate, aunque también la Unión tuvo la suya justo al final.

Arrancó la contienda en Montilivi con una UDS muy bien posicionada. Cano urdió una defensa adelantada, presionante sobre la línea de creación del Girona, que imposibilitaba que los de Agné combinaran en el centro del campo. Además, en labores ofensivas, los charros tocaban con criterio en la medular, con un Brian Sarmiento muy activo como catalizador del juego de vanguardia. Las primeras aproximanciones, no obstante, corrieron a cargo de los rojiblancos, pero ni Moha ni Peragón atinaron.

Los unionistas, por su parte, merodeaban a cuenta gotas el área gerundense, aunque cuando llegaban lo hacían creando mucha incertidumbre. Una combinación entre Brian Sarmiento y Mario Rosas dejaba al malagueño solo ante Santamaría, que tuvo que lucirse. No pudo hacer nada el guardameta navarro para impedir que Goikoetxea adelantara al Salamanca al filo del descanso. El zaguero cabeceó al fondo de las mallas un saque de esquina ejecutado por Sarmiento, adelantándose a una pasiva defensa local. Corría el minuto 43 y Kiko Ratón trató de neutralizar la renta visitante, pero su remate a la media vuelta murió en los guantes de Biel Ribas.

Tomó el control el Girona tras el paso por vestuarios, y en apenas tres minutos Moha y Kiko Ratón conectaron una oportunidad que el corpulento delantero canario malogró por exceso de lentitud. La jugada clave del segundo tiempo y del partido llegó en el minuto 63, cuando Chechu encaró portería y fue derribado por Moratón. Pino Zamorano no lo dudó ni un momento y le mostró la segunda amarilla al defensa cántabro de la Unión Deportiva, en una acción que en directo apenas pareció falta. De la ejecución del libre indirecto, Jandro sacó en corto para Chechu y éste, sin pensárselo dos veces, enganchó un fuerte trallazo que se coló por la escuadra del arco defendido por Biel Ribas.

Mazazo psicológico por partida doble para los charros, que en apenas en segundos se quedaba con un hombre menos y veían cómo el Girona les empataba el partido. Y ahí no quedó todo. A partir de entonces, los de Raúl Agné tomaron la iniciativa del partido y dispusieron de ocasiones para adelantarse en el marcador, la más clara en las botas de Roberto Peragón. También Zamora, al límite del final obligó a Santamaría a lucirse tras una falta en la frontal que provocó Quique Martín. Sin embargo, el tanteador permaneció inamovible hasta la conclusión de la contienda.