Moqueta verde en la pasarela de Vialia y últimos días para la nueva rampa

Una moqueta verde evitará resbalones y la pasarela es ahora cubierta, pero el uso del césped artificial plantea dudas de durabilidad y limpieza: este martes ya había sido pasto de las cagadas de perro.

El acceso a la estación de trenes se va a ver reforzado con la apertura de nuevo de la pasarela sobre las vías y el próximo estreno de la rampa que une la calle la Radio con la calle Peñaranda. Ambas comunican los barrios de Garrido y Comuneros y permiten superar el obstáculo que suponen las vías para decenas de usuarios que han visto cortado este acceso en las últimas semanas.

 

Las obras se han hecho para evitar los problemas que el frío y la lluvia solían causar en la pasarela. Su superficie era muy resbaladiza y en cuanto llovía o helaba se convertía en peligroso transitar por ella; durante los inviernos ha sido habitual que se cortara con frecuencia. Ahora esto se ha solucionado con la instalación de un material similar al césped artificial, y que recientemente hemos visto en los alcorques de toda la ciudad, y una cubierta que evitará que le caigan la lluvia o las heladas. En teoría, ofrece mejor agarre.

 

La duda estriba en su utilidad a largo plazo, cuando se desgaste, y en el estado y limpieza en el que se lo van a encontrar los viandantes: la misma tarde de su estreno eran visibles defecaciones de perros en la alfombra. Las briznas de este césped artificial van a hacer difícil esquivarlas.

 

 

El otro punto de acceso va a ser la nueva rampa entre la calle la Radio y la calle Peñaranda, y que desemboca justo al pie de la pasarela. Esta era una ruta habitual para los peatones, que la habían marcado a base del uso, pero que permanecía sin urbanizar. Ahora se han marcado dos tramos de escalares y se ha pavimentado.