Montoro suspende las cuentas de Mañueco y obliga al Ayuntamiento a hacer un plan financiero

Mañueco y Fernando Rodríguez, presentando los datos del superávit de un ejercicio anterior.

El Ayuntamiento incumple las normas de estabilidad de Hacienda por 7 millones de euros. El equipo de Gobierno lo califica de incumplimiento "más virtual que real", pero tendrá que hacerse un nuevo plan económico-financiero.

El Ayuntamiento de Salamanca ha dado a conocer, como es habitual, sus datos económicos del último año, un ejercicio habitualmente triunfalista que este año viene empañado por dos circunstancias: un superávit reducido a la mínima expresión y el borrón del incumplimiento de los criterios de estabilidad presupuestaria establecidos por el Ministerio de Hacienda. Un resultado poco satisfactorio que, de hecho, ha llevado al equipo de Gobierno a darlos por nota de prensa cuando lo habitual era presentarlos.

 

Es la primera vez en los últimos años que se incumplen los objetivos de estabilidad marcados por el ministerio de Cristóbal Montoro. Estos establecen un nivel de reducción de deuda para cada año y también de merma del déficit, pero el Ayuntamiento de Salamanca no ha sacado esta vez buena nota en una asignatura básica para el Gobierno central: acompasar gastos e ingresos.

 

Detrás de esta mala evaluación está un superávit de 2,5 millones de euros, muy por debajo del que ha sido pregonado en los últimos años desde el equipo de Gobierno; en 2014 fueron 12,5 millones de euros, por ejemplo. De hecho, es el desfase más desfavorable desde 2011, cuando las cuentas municipales estaban en déficit. Así es como las recogió Alfonso Fernández Mañueco de su antecesor, Julián Lanzarote (que las entregó, además, con 128,6 millones de euros de deuda).

 

 

El Ayuntamiento sigue incidiendo en la reducción de deuda, y para amortizarla ha habido que desembolsar este pasado 2015 un total de 17,6 millones de euros, y con todo está todavía en los 87.590.406,09 euros. Junto con el superávit ya comentado de 2,5 millones forman el cóctel que ha impedido al equipo de Gobierno cumplir con las exigencias de Montoro.

 

La liquidación del presupuesto municipal evidencia un incumplimiento “más formal que real”, según resalta del Ayuntamiento del informe del interventor municipal, de los criterios de estabilidad: la desviación ha sido de 7 millones de euros. Dicho incumplimiento tiene que ver, además, con las malas gestiones realizadas: el pago a última hora de la ejecución de las obras de la Ciudad Deportiva de la Aldehuela y del nuevo y más caro contrato de alquiler de Íscar Peyra y Plaza son los responsables.

 

Esta situación obligará a la elaboración de un plan económico-financiero, que, según el equiop de Gobierno pone en boca del interventor municipal, será también más formal que real. Prueba de ello es que, con los parámetros económicos-financieros actuales y sin llevar a cabo ninguna medida adicional, el interventor estima que el Presupuesto Municipal de 2016 se cerraría con una capacidad de financiación (superávit en los términos de la Ley de Estabilidad Presupuestaria) de más de 20,5 millones de euros.  

 

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