Momentos de tensión en el centro de salud de La Alamedilla por una importante cola de pacientes

Momento de la discusión entre facultativos del centro y asistentes. Foto: F. Oliva

Una importante cola de pacientes a las puertas del centro de salud provoca nervios entre los facultativos y los asistentes.

El centro de salud de La Alamedilla ha vivido esta mañana momentos de tensión cuando los facultativos presentes se han personado en la puerta para explicar a varias personas que algunos trámites y atenciones no estaban autorizados y que no podrian pasar al centro, ya que está totalmente restringido a los casos absolutamente necesarios. Sin embargo, en torno a las 11.00 horas de esta mañana TRIBUNA ha podido comprobar la existencia de una importante cola para entrar en este centro de Atención Primaria.

 

A la puerta, facultativos explicaban a los presentes que había cuestiones que no se iban a atender por no ser perentorias. Ha habido algunos momentos de tensión porque algunos pacientes presentes querían acceder para la tramitación administrativa de cuestiones médicas, en concreto, una baja.

 

Las medidas para Atención Primaria de la Junta ante la crisis del coronavirus establecen la conveniencia de no acudir a los centros de salud para aquellas situaciones que puedan ser demorables o que no necesiten la presencia física del paciente, ya que hay circunstancias que se pueden resolver por vía telefónica, en las denominadas consultas no presenciales.

 

En caso de tener que acudir, se aconseja que el paciente vaya acompañado del menor número de personas posibles y limite sus movimientos a aquellas zonas del centro de salud que sean necesarias. Y si es necesario que el paciente acuda al centro, o ya se encuentra en él, tiene que solicitar una mascarilla quirúrgica al entrar y utilizarla todo el tiempo que permanezca en el centro sanitario. Y al salir lo hará según le indique el personal sanitario.

 

Tanto el personal sanitario como los acompañantes y, por supuesto, el paciente, deben realizar lavado de manos completo y frecuente y evitar toser o estornudar en la mano, siendo preferible hacerlo sobre el codo o el antebrazo, o con pañuelos desechables (y por supuesto, desecharlos después).