Miriam Fernández: esfuerzo, optimismo y corazón para recordar que ser feliz es más fácil de lo que parece

La actriz y cantante ha ofrecido una conferencia en Salamanca en la que ha contado su historia y ha trasladado un mensaje positivo como lección de vida

La actriz y cantante Miriam Fernández ha ofrecido una conferencia en Salamanca en la que ha dado una lección de vida a las más de 400 personas congregadas en el auditorio. Con vídeos que resumían su trayectoria y sus palabras ha conseguido llegar a la gente con un mensaje optimista y positivo en el que ha recordado que "ser feliz es mucho más fácil de lo que parece".

 

Por ello, su mensaje se ha centrado en recordar que "al final lo más importante es creer en uno mismo, ya que el amor hacia uno mismo es el primer paso para empezar a tener sueños, metas, aspiraciones, confianza e ir a por todas. Es muy importante que la gente no se olvide de lo que de verdad importa, de las cosas que van bien en la vida y no estar centrados en aquello que no tenemos y que nos falta y que cada uno con sus defectos y sus virtudes podemos pisar igual de fuerte y tirar hacia adelante".

 

Miriam Fernández nació con parálisis cerebral que le afectaba a la parte locomotora de las piernas y al razonamiento y los médicos les dijeron que no iba a poder caminar nunca. La dieron en adopción a una familia y pasó a ser la pequeña de siete hermanos. A partir de ahí su vida cambia, ya que "entre todos hicieron lo imposible para que empezara a moverme, a tener más reflejos, a aprender a caerme y levantarme". A los cuatro años dió su primer paso y creció con la educación de que la diferencia es bonita, pero "cuando llego al cole me doy cuenta de que los niños no ven tan bonita esa diferencia y viví una etapa de acoso escolar y fue en ese momento, cuando pensaba que nada podía ir peor, cuando me di cuenta de que si quería que cambiara algo la primera que tenía que cambiar era yo y empezar a aceptarme y a ver mi discapacidad no como un problema sino como una herramienta para ser más feliz".

 

El objetivo de su intervención ante un público entregado ha sido recordar a la gente "algunas cosas que son importante y que creo que nadie debe olvidar". "Hay que sonreir porque a mí una sonrisa me cambió la vida literalmente y no hay que olvidarse de que estamos rodeados de familia, de amigos, de que todo va bien y de que al final no es otra cosa que tomar la decisión diaria de ser feliz. Yo me levanto y decido si quiero que me afecte más que haya atasco por la mañana o el café que me tomado con un compañero y esa decisión está en nuestra mano. Por muchas cosas que pasen que no podemos contralar, esa decisión sí que es nuestra".

 

A pesar de todos los momentos duros que ha vivido en su vida, entre los que se encuentra la muerte de su padre, Miriam Fernández durante su conferencia, organizada por TRIBUNA Grupo y Unicaja Banco, ha demostrado su fuerza de voluntad para aprender de cada situación, de cada revés de la vida y de sacar siempre una lección de todas aquellas circunstancias que no se pueden controlar. "Sí está en nuestra mano el cómo afrontemos esa circunstancia, o nos hundimos o decidimos que las cosas han pasado para algo. Si la gente me preguntara si cambiaría algo de mi vida diría que no porque más valen unas alas para volar que unas piernas perfectas".

Miriam Fernández
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