Miranda: "Mi obsesión es crear un estilo y no renunciar a nada"

Alberto Miranda sabe con qué plantel contará casi en su totalidad

El salmantino reconoce haber aprendido a "relativizar las cosas" tras la mala experiencia al frente del equipo en 2012, aunque ahora es más fuerte: "Las heridas hacen callo y luego es difícil hacer daño en el mismo sitio".

Alberto Miranda vuelve a su casa y lo hace por la puerta grande: "El club ha apostado por mí y me ofrece su confianza por dos años. En la ocasión anterior fue una gran oportunidad para mí, pero no dejaba de ser un paso adelante tras la marcha de Mondelo. Esta vez me han venido a buscar porque yo ya no estaba en el club. Eso me da más seguridad", reconoce.

 

Las muestras de afecto hacia Miranda desde que se conoció su fichaje por Perfumerías Avenida han sido constantes. El baloncesto salmantino femenino, masculino o de cantera le ha mostrado su cariño: "Representar a Salamanca siempre fue un orgullo para mí en cualquier categoría. Ahora, saber que mucha gente se alegra por mí hace que me sienta muy agradecido a todo el baloncesto salmantino y que quiera responder con buenos resultado a la ilusión que se ha generado", asegura.

 

Sin embargo, la vuelta de Miranda a Salamanca no parecía sencilla, ya que había fichado por el Solna Vikings sueco: "Me costó mucho tomar la decisión de irme porque era un cambio muy grande de país, de baloncesto, alejarme de los míos... Y de repente con la llamada de Avenida se me abre de nuevo una puerta... era un tren que no podía dejar pasar", añade.

 

En esta ocasión, además, se dedicará de manera profesional al baloncesto: "Creo que la otra vez fue un error seguir con mi trabajo porque lo hice a costa de perder incluso mi propia salud. Ahora sé que un equipo así requiere un entrenador al 100% y así lo haré".

 

En este año que Miranda ha estado sin entrenar, reconoce que ha visto las cosas más claras: "Desde fuera se observan las cosas con otra perspectiva. La verdad es que echaba de menos poder ver baloncesto con tranquilidad, asistir a clinics, actualizarme...".

 

En cuanto al repaso de las circunstancias que rodearon a su destitución en diciembre de 2012, Alberto asegura que aprendió a tener "más 'flema' británica y a relativizar muchas cosas. Creo que hay que transmitir personalidad a un equipo y quizá no pude hacerlo. Hay que tener un juego definido que no dependa de los resultados".

 

"La experiencia fue muy dura a nivel mental, pero como se suele decir, las heridas hacen callo y es muy difícil que te hagan daño en el mismo sitio", subraya el salmantino. En aquel momento, Miranda cree que el club buscó un revulsivo para el equipo y "tomaron la decisión de prescindir de mí". Preguntado por la parte de culpa que pudo tener Powell en su adiós, el técnico charro es diplomático: "Nicole no quiso asumir la importancia que debería haber tenido en el equipo y al final su rendimiento pudo tener parte de peso en mi destitución".

 

Ahora, solo Fernández, Xargay y Ferrari continúan: "El equipo se ha renovado y tiene mucho talento, además de capacidad para ganarlo todo".

 

¿Es la Liga el gran reto del club después de perderla la pasada temporada a manos del Rivas Ecópolis del también salmantino José Ignacio Hernández? Según Alberto Miranda, que comenzó en el club azulón como ayudante precisamente del técnico ripense, "Avenida es favorito y tiene que aspirar a todo, pero sobre todo tiene que crear un estilo y que la afición lo reconozca. El objetivo a corto plazo tiene que ser marcar esa impronta y no renuncar a nada en España o en Europa a pesar del poderío de rusos y turcos", finaliza. "Esto es deporte y nos equivocaríamos poniendo tiritas antes de tener la herida". Amén 'coach'.