Miles de personas acompañan a La Soledad en su duelo por las calles de la capital

La madrugada del Sábado Santo es lo que es gracias al luto de La Soledad, que llena los espacios de la ciudad para contemplar una de las procesiones con más encanto y sentimiento.

El momento más esperado por muchos devotos de la Semana Santa ha llegado; la procesión más deseada y multitudinaria, con amenaza de lluvia, tomó la salida con puntualidad británica a las 00.00 horas cuando se abrió la Puerta de Ramos de la Catedral Nueva (también lugar de entrada).

 

Miles de personas se agolparon durante todo el recorrido por las calles de la capital (Rúa Mayor, Palominos, San Pablo, Juan de la Fuente, Plaza del Poeta Iglesias, Plaza Mayor y vuelta a la Catedral), para dar paso al luto y al duelo en el más absoluto y respetuoso de los silencios, con una luz tenue que invitaba a la reflexión.

 

En este ocasión, además, los pasos de Nuestra Señora de La Soledad y La Soledad de la Cruz realizaron un acto de encuentro una vez llegados a la Catedral.

 

(Foto: Chema Díez)

 

Por otro lado, y como anécdota desgraciada de este acto, la procesión tuvo que parar durante unos minutos por la presencia de una ambulancia del 112 que tuvo que atender a una joven que sufrió un ataque epiléptico en torno a las 00.30 horas. Pasados unos minutos, los pasos pudieron proseguir con su camino por las calles de la capital.

 

No hay que olvidar que la procesión no se escindió, al contrario que otros años y todo el desfile se mantuvo unido y caminó por la Plaza del Concilio de Trento, con la Plaza Mayor como punto álgido de este recorrido.

La Soledad, a la salida de la Catedral Nueva (Foto: Chema Díez)
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