Miguel Ángel, del Salmantino, a prueba con el Getafe

El jugador, de 17 años, ha compartido su experiencia en Madrid.

Hace una semana que Miguel Ángel estuvo a prueba con el Getafe en tierras madrileñas. Ahora, inmerso en los exámenes, el mediocentro salmantino se toma un respiro para contarnos cómo vivió esta experiencia.

 

A sus 17 años, Miguel Ángel está a punto de terminar primero de bachillerato y, aunque reconoce que le está costando, el centrocampista charro apura las últimas horas de estudio antes de que pueda disfrutar del verano.

 

Hace diez días, recibió una noticia que, según sus propias palabras, “me sorprendió mucho, porque es algo que no me esperaba”. Se trataba de una llamada del Getafe: querían verle. Para Miguel Ángel era la primera experiencia de este tipo y nervios e ilusión se mezclaron en las horas previas al viaje a tierras madrileñas.

 

Al llegar a las instalaciones del conjunto azulón un empleado del club hizo las presentaciones pertinentes entre los recién llegados que, al igual que Miguel Ángel, iban con la esperanza de demostrar sobre el campo sus cualidades futbolísticas.

 

El centrocampista charro se define como un jugador “trabajador e implicado con el equipo”, reconoce que es más defensivo que ofensivo y que va bien en el juego aéreo y en las jugadas de segunda línea.

 

Esta temporada, Miguel Ángel ha militado en las filas del Regional Juvenil, donde se ha convertido en uno de los pilares del centro del campo blanquinegro y lo que le valió la convocatoria con el Liga Nacional en varias ocasiones al final de la campaña.

 

Pero volvamos a lo que nos ocupa, la experiencia en Getafe. Una vez sobre el terreno de juego, los entrenamientos se basaron en amistosos entre los “nuevos” y mezclados con el equipo de Liga Nacional del conjunto madrileño.

 

“El primer y segundo día estuve algo nervioso, pero el tercero mucho mejor, porque ya sabía lo que era y estuve más suelto”, nos cuenta Miguel Ángel que destaca que los azulones “tienen mucho nivel, no sólo de calidad, también de intensidad, de juego, de nivel de exigencia…”.

 

 “Me llamó la atención el juego colectivo, no había ninguno que fuera peor que el resto, tenían muy pocos fallos, lo hacían prácticamente todo bien” señala el centrocampista salmantino que, una semana después, recuerda su viaje a Madrid como “una experiencia muy bonita, la he disfrutado mucho y estoy encantado y agradecido de haber podido estar allí” afirma.

 

Ahora sólo queda esperar a la llamada del club madrileño. Lo que es seguro, es que, esté en Salamanca o no, Miguel Ángel llevará un trocito del Salmantino en su corazón.