Mercedes-Benz CLA 220 d Shooting Brake 7G-DCT: familiar con aires de coupé

Desde el lanzamiento del actual Clase A, Mercedes-Benz ha iniciado una nueva etapa con productos más atractivos que tratan de acercarse a un público más joven. Nosotros nos ponemos al volante del CLA Shooting Brake, que se posiciona como uno de los familiares más dinámicos y atractivos del mercado.

En 2004, Mercedes-Benz marcó tendencia con el lanzamiento del modelo CLS, una berlina de cuatro puertas con aires de coupé que venía a darle un toque más atrevido a un segmento tradicional como es el de las berlinas. Ya en la actualidad, esta tendencia se ha extendido a otro tipo de carrocerías, en este caso en un familiar. Por tanto, el CLA Shooting Brake viene a ser una versión con mayor estilo y deportividad, que supone una gran alternativa a la carrocería ‘Estate’ de toda la vida.

 

Por fuera, es un coche espectacular que tiene una planta de coche deportivo que es capaz de atraer a cualquiera. Si optas por un paquete más deportivo, conseguirás un aspecto mucho más agresivo que puede que cumpla perfectamente con lo que andabas buscando. Ni que decir tiene que, la doble salida de escape y las puertas sin marco, también le dan un toque muy especial.

 

En su interior también encontramos un diseño muy atractivo, que nos recuerda más a un coche deportivo que a uno familiar. Aunque nos hubiera gustado un mejor ajuste entre piezas y algunos materiales de una calidad superior, la sensación de solidez y buenas hechuras está presente en todos los rincones del habitáculo. Para incrementar la sensación de lujo, el salpicadero, parte de los paneles de las puertas y la parte más visible del salpicadero, están tapizadas en piel de bastante calidad que está rematada con costuras de color rojo.

 

Los asientos están a un gran nivel, gracias a su solidez, agarre y confort -los de nuestra unidad de pruebas eran de tipo baquet-. Para mejorar aún más el nivel de confort, la banqueta se puede regular en longitud de manera manual. Además, también tiene una regulación eléctrica para la zona lumbar, algo que también es de agradecer.

 

El confort y el espacio de las plazas posteriores sorprenden muy positivamente, pese a tratarse de un coche con una carrocería de coupé. Los asientos permiten que nos sintamos muy cómodos y adoptemos una posición muy natural, además de disfrutar de suficiente espacio. Para hacer los trayectos más agradables, la plaza central integra un apoyabrazos que queda a la altura perfecta para apoyar el brazo sin que nos obligue a forzar la postura.

 

Si continuamos con los detalles que tiene el interior, no debemos olvidar la pantalla multimedia de 8 pulgadas que, a diferencia de otras que equipan modelos de la competencia, ofrece una resolución elevada, que también se aprecia cuando se activa la cámara trasera para poder estacionar. También destacaríamos el cuadro de instrumentos, que incluye esferas y agujas rojas que mejoran su lectura; y la ubicación y el diseño de los mandos, que plantean un buen funcionamiento y ubicación.

 

El maletero es muy satisfactorio por capacidad y cualidades prácticas. Presenta una capacidad de 495 litros, una cifra que se puede incrementar hasta los 1.354 litros si se abaten los respaldos traseros. Si se colocan los respaldos traseros en una posición de carga más erguida, el volumen disponible detrás de estos asientos asciende a 595 litros, y pueden viajar todavía cinco ocupantes.

 

El portón se puede abrir eléctricamente, lo que nos parece un equipamiento muy interesante para incrementar el confort. La apertura eléctrica del maletero se realiza con bastante rapidez; se puede abrir y cerrar desde el puesto de conducción, desde el mando a distancia, o bien, desde un tirador y un botón situados en el portón.

 

La versión 220 d equipa un motor diésel de 2.143 cm3 y cuatro cilindros en línea. Esta motorización garantiza una potencia de 177 CV y un par motor máximo de 350 Nm entre las 1.400 y las 3.400 rpm.

 

Este motor puede acoplarse a dos tipos de cajas de cambio: una manual de seis velocidades, o bien, a un automática de siete velocidades y doble embrague que la marca denomina 7G-DCT, que era la que equipaba nuestra unidad de pruebas. Con esta combinación mecánica, encontramos un coche muy agradable de conducir que garantiza unas prestaciones notables con un consumo muy ajustado. En este apartado, según nuestras mediciones, llegamos a consumir una media de 5,5 l/100 km en carretera, mientras que en ciudad era complicado obtener cifras por debajo de los 7 litros.

 

En lo relativo a sus cualidades dinámicas, no hay duda que estamos ante un coche muy deportivo. Si eres de los que te gusta conducir a un ritmo alegre o más que alegre, este Mercedes-Benz cubrirá todas tus expectativas. Con una estabilidad y aplomo increíble, encontramos un coche muy preciso, efectivo y fácil de conducir en todo tipo de circunstancias. En carretera, es un gran rutero que no hace otra cosa que devorar kilómetros sin que los ocupantes lo acusen el paso del tiempo en forma de cansancio. Especialmente, destacaría lo asentado que es en autovía y/o autopista, donde este coche apenas te obliga a corregir con la dirección para mantenerlo en línea recta.

 

Como es de esperar, el equipamiento es muy completo. Si optas por el acabado deportivo AMG Line, disfrutarás de una imagen exterior más deportiva, gracias al kit estético AMG, las llantas de aleación AMG de 45,7 cm (18 pulgadas) con 5 radios dobles y un equipo de escape de doble flujo con embellecedores cromados en las salidas. La deportividad también se manifiesta en el interior a través de los asientos deportivos tapizados en símil de cuero ARTICO/microfibra DINAMICA, el volante multifunción con sección inferior plana y la palanca del cambio forrada en cuero. El tren de rodaje de confort con altura rebajada y la dirección directa deportiva aseguran una mejor maniobrabilidad y un mayor placer de conducción. Esta versión tiene un precio de salida de 41.050 euros.