Mateos concede unos días más de plazo a los rectores de la región para que propongan qué titulaciones habrá que suprimir

Para otra treintena se proponen distintas soluciones como la fusión, compartir asignaturas o transformarlas en dobles titulaciones.

VALLADOLID, 14 Ene. (EUROPA PRESS)

 

   La Consejería de Educación de Castilla y León ha concedido unos días más de plazo a los rectores de las cuatro universidades públicas y otras cuatro privadas para que, en un intento de evitar cualquier "polémica política y académica", sean ellos mismos los que determinen cuáles son las titulaciones que en función de su escasa demanda de alumnos es preciso suprimir del actual mapa universitario, antes de que el departamento que dirige Juan José Mateos legisle por decreto.

 

   Así lo ha anunciado esta tarde el propio Mateos en un descanso de la larga reunión mantenida en Valladolid por la Comisión Académica del Consejo de Universidades de Castilla y León, en la que, con carácter monográfico, se ha analizado el Decreto de Ordenación de las Enseñanzas de Grado y Máster en el ámbito de la Comunidad, con vigencia para el periodo 2013-2020, que la Consejería del ramo pretende sacar adelante con el consenso de la comunidad universitaria, partidos políticos y sindicatos.

 

   Así, tras esta primera reunión, el consejero, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha optado por unos días de plazo a los rectores para que éstos presenten soluciones alternativas a la supresión de aquellas titulaciones caracterizadas por contar con un número reducido de alumnos y estar repetidas en los campus de las distintas universidades de la región, cerca de una docena, según ha apuntado el propio Mateos.

 

   "Me parece razonable la petición de los rectores", ha enfatizado el consejero, quien ha puntualizado que el baremo que recoge el borrador del decreto para justificar la supresión, de menos de 35 alumnos de media de ingreso en los tres últimos cursos para las titulaciones de grado y de 15 para los Máster, "es todavía de referencia".

 

   Además de la supresión de titulaciones, medida que entraría en vigor en el curso 2013-2014, el referido borrador de decreto que la Consejería de Educación espera llevar a final de mes, ya enriquecido con las propuestas de los rectores, al Consejo de Universidades de Castilla y León--en él están representados los consejos sociales de las universidades, los sindicatos y los grupos parlamentarios--plantea también distintas alternativas para otra treintena de titulaciones con el fin de optimizar recursos y garantizar su permanencia, aunque su ejecución se pospondría para el curso académica 2014-2015.

 

   En este sentido, las posibles soluciones pasan, según ha explicado Mateos, por titulaciones de grado que compartan recursos y asignaturas con otras, es decir, "aquellas con un tronco común que luego van a desarrollar ramificaciones, a semejanza de un candelabro, algo que se ha realizado en algunos casos con resultado positivo y que se traduce en un ahorro importante de recursos humanos", así como por la fusión de otras e incluso la transformación de algunas en dobles titulaciones.

 

POR UNA MAYOR EFICIENCIA

 

   En definitiva, el consejero ha justificado el nuevo mapa de titulaciones universitarias en la necesidad de impulsar un sistema "más eficiente y ordenar la oferta académica de forma dinámica, en el sentido de potenciar titulaciones ya existentes, incorporar otras nuevas para el curso 2014-2015 y suprimir aquellas repetidas y con escasa demanda".

 

   En dicha reordenación "no sobra nadie", ha precisado Mateos en un guiño hacia el persona docente, "sino que se trata de organizar mejor el trabajo para que aquellas personas no ligadas a una determinada titulación puedan colaborar con otras, implementen los Máster y, a su vez, dispongan de más tiempo para la actividad investigadora".

 

   Para sacarla adelante, el titular de Educación ha aprovechado la presencia de los rectores de las cuatro universidades públicas de la región (León, Burgos, Valladolid y Salamanca) y cuatro privadas (La Miguel de Cervantes, la Católica de Ávila, la IE Universidad de Segovia y la Pontificia de Salamanca) para solicitar "su esfuerzo y colaboración" a fin de que en los próximos días realicen propuestas "imaginativas" con el fin de potenciar el sistema universitario en la Comunidad.

 

   Entre los aludidos, el rector de la ULE, José Ángel Hermida, ha reconocido que se trata de un decreto que "trata de poner orden pues no es justo que la CC.AA. esté financiando titulaciones con muy pocos alumnos y que se encuentran repetidas en distintas universidades", al tiempo que ha subrayado que las medidas para configurar el nuevo mapa, "no siendo agradables, serán positivas para los alumnos, que en algunos casos podrán obtener una doble titulación, y para las universidades, que van a poder gestionar mejor sus recursos".

 

   La elaboración del decreto ha partido de una revisión diagnóstica de la situación actual en la que se hace constar que las cuatro universidades públicas y las otras cuatro privadas impartieron en el curso 2012-2013 858 enseñanzas universitarias oficiales--289 de primer y segundo ciclo, 262 de Grado, 178 de Másteres y 129 de Doctorado--en las que se matricularon algo más de 79.000 personas.

 

   Factores como ese aumento en el número de universidades, tanto públicas como privadas, y la disminución del número de habitantes en la región en la franja de edad más relevante para iniciar los estudios universitarios hace que, según el estudio realizado por la Junta, se dé una elevada oferta de enseñanzas de Grado y Máster que tiene como consecuencia no deseada la existencia de un número significativo de titulaciones con escasa demanda y que, además, se encuentran repetidas en más de un campus universitario en Castilla y León.