Más de 1.400 familias salmantinas han recibido ayuda de Cáritas para mantener su vivienda
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Más de 1.400 familias salmantinas han recibido ayuda de Cáritas para mantener su vivienda

Bajo el lema ‘Detén el efecto dominó’ se lanza la campaña Operación Vivienda 2018-2019 en Salamanca.

Cáritas Diocesana de Salamanca destinó, desde el 1 de noviembre de 2017 al 31 de octubre de 2018, 528.100 euros a ayudas familias y personas solas para que pudieran mantener su vivienda en condiciones de habitabilidad. Esto es, ayudas para el pago de alquileres y recibos de suministros básicos, como electricidad, agua y gas.

 

Un montante económico que no sólo no desciende, sino que aumenta en cerca de 1.000 euros con respecto al año anterior. Dato indicativo de la situación de emergencia en la que se encuentran muchas familias de la diócesis, pese al cambio de ciclo económico experimentado en los últimos tiempos.

 

La cronificación de los problemas que viven muchas familias es signo de estos años que vivimos, tras la crisis económica que comenzó hace una década. La economía ha avanzado, en términos generales, pero mucha gente se ha quedado atrás. Según un avance de datos del informe FOESSA de 2018, 10 años después del comienzo de la crisis económica, y 4 años después de su punto de inflexión, hemos recuperado los niveles previos a la crisis en el caso de la integración plena, pero no en los de la exclusión.  8,6 millones de personas se encuentran en el espacio de la exclusión social, 1.2 millones más que en 2007.

 

Con la campaña de este año pretendemos resaltar que el mantenimiento de una vivienda en buenas condiciones puede verse afectado por la suma de gastos ineludibles e inasumibles para muchos hogares. Un ‘efecto dominó’ que derriba las escasas defensas de esos hogares. A la falta de ingresos, o la insuficiencia de los mismos, se unen los recibos de luz, agua, gas, alquiler, más otros gastos básicos como la alimentación o los medicamentos. Es una encrucijada en la que se ven cada mes muchas familias.

 

Todos los organismos especializados recomiendan destinar al pago del alquiler no más de un tercio de los ingresos mensuales, pero las personas que atiende Cáritas Diocesana suelen utilizar, de media, más del 50% de sus ingresos sólo en el alquiler. Y a eso hay que añadir los recibos de los suministros.

 

Según el portal especializado Fotocasa, Salamanca alcanzó este año su precio máximo histórico de alquiler, con una media de 7,34 euros por metro cuadrado, un 20% superior al precio medio del alquiler en Castilla y león.

 

Estos datos coinciden con los del Boletín Especial de Alquiler Residencial del Ministerio de Fomento, que señalaban que la capital salmantina es la segunda ciudad de España en la que más ha subido el alquiler desde 2007.

 

Asimismo, según los datos del CGPJ, durante el año pasado el número de lanzamientos por no pagar la renta afectó a 203 inquilinos titulares de un alquiler, cifra que ha aumentado en los últimos años. El número de lanzamientos por impago de hipoteca se quedó en 57 casos: es decir, sólo uno de cada cuatro casos. El 75% de los desahucios corresponden a impagos de alquileres.

 

ACTUACIÓN DE CÁRITAS

 

A lo largo de este último año Cáritas Diocesana de Salamanca ha llegado a 1.413 familias, cuatro más que el año anterior, mediante 2.579 ayudas, con un importe de 528.100, destinados a ayudas de alquiler y suministros (gas, luz, agua).

 

Conviene insistir en el importante papel que desempeñan familias y redes de apoyo en el sustento que brindan a los que viven situaciones más críticas y en la importancia de establecer estrategias institucionales más amplias que reduzcan la posible erosión en las relaciones familiares y sociales que las dinámicas de exclusión puedan producir.

 

Cáritas ofrece ayuda a través del recurso de acogida y atención primaria, donde se realizan ayudas de alquiler y suministros. Por otro lado, se lleva a cabo un acompañando a las familias ofreciendo asesoramiento. Se apoya para que las familias no pierdan sus viviendas, ayudando en el pago del alquiler a los que están en situaciones extremas, pero también buscamos asegurar que dentro de la vivienda no se pierdan las condiciones mínimas de habitabilidad, por lo que también se apoya en los gastos de luz, gas, agua, a las familias que más lo necesitan.

 

Además, se ofrece respuesta a las personas que no tienen hogar a través del Centro de Acogida Padre Damián y de la Casa de Acogida Samuel de enfermos de sida a lo largo del año. 

 

PERFIL DE LAS PERSONAS ATENDIDAS

 

Las familias y personas atendidas presentan alguno de los siguientes rasgos:

 

  • Familias y personas en situación de vulnerabilidad, que se enfrentan a diferentes situaciones como:

* Dificultad para hacer frente al pago de la vivienda, de forma especial el alquiler siendo minoritarias las ayudas de hipotecas;

* Dificultad de acceso a la vivienda por las difíciles condiciones de acceso a las mismas: piden nóminas, varias mensualidades y el coste del propio alquiler que en este último año se ha incrementado considerablemente en nuestra ciudad. Estas situaciones dan lugar a que haya familias que viven en habitaciones porque no pueden acceder a una vivienda completa para ellos.

* Han terminado las prestaciones por desempleo e incluso los trabajos esporádicos que les ayudaban tanto económicamente como a mantenerse ocupados.

* Familias monoparentales principalmente encabezadas por mujeres, con cargas familiares, generalmente no compartidas.

 

  • Personas solas que viven en habitaciones, mayoritariamente hombres: separados, parados de larga duración, con escasos ingresos o sin ellos.
  • Parados de larga duración que han agotado las prestaciones y subsidios por desempleo y no están cubiertos por otros tipos de prestaciones del sistema contributivo.
  • Personas cuyos ingresos por trabajo no son suficientes para cubrir sus necesidades básicas.