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Salamanca

Mario García Romo: "He llegado hasta aquí por el dinero y esfuerzo de mis padres y de mi bolsillo"

El atletismo, el deporte de los imposibles que al final se hacen posibles. El deporte de jóvenes, adultos y mayores. El deporte que despierta, engancha y hace que conozcas tus límites. El atletismo salmantino sigue hablando y sigue sumando.

 

Publicado el 11.09.2018

No es casualidad que las grandes promesas del atletismo no solo salmantino, sino español estén o hayan estado compatibilizando sus estudios con su carrera deportiva fuera del país y, concretamente en los Estados Unidos. La historia se repite y, en este caso, Mario García Romo, ha hecho lo propio tras pasar su primer año de Universidad en Salamanca, siendo este el peor año de su vida.

 

Como si de un niño prodigio se tratara, Mario comenzó sus andaduras en el mundo del atletismo en el colegio y participando en los Juegos Escolares de la ciudad. Participé en la carrera del turrón, el primer año no lo hice mal, pero el segundo me la preparé y quedé segundo. Ahí fue cuando Lucio Rodríguez se acercó a mí y me preguntó que si quería entrenar con él en Salamanca. Así, Mario fue creciendo entrenando únicamente un día a la semana con su entrenador, y con su hermano en el pueblo otro día o dos. En total entrenaba dos o tres días a la semana.

 

En su primer año juntos, ya fue campeón de Castilla y León, y desde ahí fue subiendo hasta ser campeón de España e internacional con la selección. Al igual que su hermano, también compaginaba el atletismo con la natación, pero al final se dedicó por el primero de los deportes. Empecé a destacar en el atletismo y decidí dejar la natación, tiene algo que hace que siempre me divierta practicándolo. Además, la mayor parte de mis amigos practicaban atletismo, así que eso incidió en que me decantara por él. El hecho de ganar también influye, al final la decisión cayó por su propio peso.

 

Nacido en 1999, el año pasado comenzó sus estudios en la Universidad de Salamanca en el grado de biotecnología. Ha sido el año más duro de mi vida. Fue muy difícil y tenía que estudiar muchísimo, era un segundo de bachillerato pero llevado al límite. Además, con las competiciones estaba bastante estresado y a ello se le suma los exámenes de inglés para venir aquí. Ante la falta de tiempo, Mario decidió irse a Estados Unidos para poder seguir construyendo un sueño que cada vez se hace más real. No me fui antes porque creía que tenía que ganar más madurez y tener más experiencia en la vida. El primer año en la Universidad de Salamanca me ha enseñado mucho, sobre todo, a organizarme y a ser más maduro. Creo que ha sido una buena decisión el venirme después de ese año.

 

La suerte no llega sola, sino que también hay que buscarla. El año pasado después del europeo de pista, empecé a recibir muchas ofertas de universidades americanas, sin embargo, un día decidí buscar yo también aquellas universidades a las que yo quería ir y, entonces comencé a contactar con la Universidad en la que estoy ahora, además hablé con mi entrenador, pedí la beca y empezó todo el proceso: exámenes, papeleo…Todo empezó en septiembre del año pasado, justo antes de empezar la universidad por eso fue un año tan duro. Ahora aquí estoy estudiando química, un poco diferente a biotecnología, pero suficiente para que me la puedan convalidar en España. Además, me especializaré con un máster o doctorado.

 

Aun así, el año pasado no fue nada mal…Fui campeón de España, que es algo que buscaba y por lo que he trabajo muchos años, además también fui campeón de cross. Digamos que la temporada de cross fue muy buena, pero la temporada de aire libre no tanto, no sé si fue porque no encontré la carrera adecuada o que no planificamos bien la temporada. Y la selección. Me quedo con eso, con haber sido internacional, el hecho de representar a tu país es todo un orgullo. Encima quedamos campeones por equipos, fue increíble.

 

Dicen que hay que vivir el presente, que es mejor vivir el día a día y no pensar en el futuro. Sin embargo, a veces es inevitable. Atléticamente, espero algún día poder dedicarme al atletismo, pero no voy a dejar de lado los estudios. Mi intención es hacer un doctorado, pero el atletismo me gusta demasiado. ¿Alguna ayuda? En categorías inferiores no hay prácticamente ayudas. Estoy aquí gracias al dinero y esfuerzo de mis padres y también de mi bolsillo.

 

¿Es precipitado decir que las cosas están cambiando? Creo que hay un cambio generacional, ahora mismo los jóvenes tenemos muchas referencias dentro del atletismo en las que podemos fijarnos. Esto, para los atletas de categorías inferiores es motivante. Para mí, tener a Álvaro es un ejemplo, pienso que si él puede yo también. Aprendo de él y me ayuda a superarme. Hay que hacer algo más…La verdad es que sí, una de las cosas que hay que hacer es profesionalizar a los entrenadores. Si no todos, la mayoría se dedican a otras cosas, tienen otros trabajos y el atletismo es un tema secundario. Lo mismo nos pasa a los atletas. No es posible que sea tu primera opción. Además, en los colegios la asignatura de Educación Física debería tener más protagonismo y, que de esta manera, puedas desarrollar tus capacidades. A mí el atletismo me ha enseñado a organizarme en mi día a día. Los niños crecerán cuando practiquen deporte.

 

Las instalaciones con las que cuento aquí, se podrían comparar en España con las de cualquier equipo de fútbol de 1ª división 

 

En tan solo un mes allí, ¿son muchas las diferencias? Sí, digamos que las instalaciones con las que cuento aquí: equipo médico, fisios, nutricionistas, preparadores físicos, gimnasios…se podrían comparar en España con las de cualquier equipo de fútbol de 1ª división. Son impresionantes. En España, con respecto al atletismo estas instalaciones no las hay, como mucho se pueden parecer a las de Madrid, pero tampoco.

 

Su hermano, Jaime García Romo, se encuentra a tan solo una hora de avión de él y posiblemente coincidan en los ‘Nationals’, un auténtico duelo de hermanos, en el que el más mayor asegura que se decantará de su lado. Pero, en el que el segundo no lo tiene tan claro. Le voy a destrozar. Es el duelo que más ganas le tengo en mi vida. Ahora estamos muy igualados pero confío en poder ganarle. Primero, por supuesto, nos tenemos que clasificar, tanto él como yo, pero no creo que tengamos problemas. Voy a por él. Vuestros padres tienen que estar…Mi madre esta año no lo ha pasado muy bien, tiene a sus dos hijos al otro lado del  mundo, pero los dos están orgullosos de que tengamos una beca como está, sin su apoyo no hubiera sido posible estar aquí. Saben que esto nos gusta y hacen lo imposible para que podamos disfrutar de ello.

 

Se comenta, y sus logros hablan por sí solos que es el futuro del atletismo salmantino…Bueno, ojalá. Ahora mismo las instalaciones en Salamanca están mejorando muchísimo y se nota que hay más iniciativa. La verdad es que me gusta mucho lo que hago y disfruto haciéndolo. Quiero seguir sumando, pero ahora mismo Álvaro de Arriba es el presente del atletismo en Salamanca. Si llego a la mitad de lo que ha conseguido él me doy por satisfecho. Espero llegar algún día a igualarlo o a ser incluso mejor que él.

 

En un deporte en el que los imposibles son posibles. Mario lo conseguirá. El futuro está en sus manos y la ciudad de Salamanca tiene que cuidar a su pequeña estrella. Talento y trabajo, dos palabras que definen a Mario García Romo, presente y futuro del atletismo charro. 

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