Maridaje de vinos, embutidos y arte en el Centro de Innovación Gastronómica

Momento de la cata de los vinos de las Bodegas Hermanos Páramo Arroyo

Las actividades del primer día de la Semana Gastrocomercial ‘Casa de la Tierra’ han dado a su fin con un especial maridaje; el que representan los vinos de las Bodegas Hermanos Páramo Arroyo, pertenecientes a la Denominación de Origen Ribera del Duero, con la sala de catas del Centro de Innovación Gastronómica. 

Dentro de ella, destaca sobremanera su mesa de catas interactiva, lugar donde, tanto profesionales del sector de la hostelería como el público asistente a la “Jornada de Arte y Vino”, han podido comprobar todo el potencial que tiene este espacio para acoger actividades de exhibición o degustación de productos.

 

En primer lugar, profesionales del sector de la hostelería han conocido de primera mano los vinos de las Bodegas Hermanos Páramo Arroyo. Con sede en la localidad burgalesa de Pedrosa de Duero, Hermanos Páramo Arroyo poseen 35 hectáreas de viñedo ecológico, de la variedad tempranillo, que se iniciaron a producir en el año 2000, dando fruto a “unos vinos completamente diferentes al resto, porque la tierra tiene una carencia total de toxicidad”, ha explicado Teresa Páramo. Estos vinos, “hechos de tempranillo 100%, tienen todo el potencial de esta variedad, con unos elementos característicos de la agricultura ecológica”. “Es beber salud”, ha señalado.

 

ARTE Y VINO, DE LA MANO

 

Posteriormente, la “Jornada de Arte y Vino” ha tomado testigo, ofreciendo una ‘cata pictórica’ de estos caldos, en colaboración con el pintor Miguel González Cabezas, y los productos de Guijuelo, Julián Martín. Esta empresa ha facilitado una degustación de embutidos ibéricos de bellota como chorizo, lomo, salchichón o jamón que destacan según Ángel García, departamento de ventas de Julián Martín, “por su tradición, ya que producimos desde 1933, por su control total de las fases de producción y elaboración, y por ser un producto de primera calidad”, ha explicado a PYME.info.

 

De la misma manera, la cata pictórica, ha contenido un taller a cargo de González Cabezas, quien ha explicado su funcionamiento. “Se ha creado una imagen alegórica del vino. Ésta se ha dividido en varias partes (una para cada participante) para que éste diese su particular interpretación”, ha explicado, antes de detallar “la gran importancia de los colores y las texturas” dentro de un taller que ha aunado el arte y el vino en una misma mesa.