Mañueco y Tudanca se acusan mutuamente de “sembrar cizaña”, “negacionismo”, “radicalidad” y “no tener palabra”
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Mañueco y Tudanca se acusan mutuamente de “sembrar cizaña”, “negacionismo”, “radicalidad” y “no tener palabra”

Alfonso Fernández Mañueco, en el pleno de Cortes. Foto: Ical

Tudanca pide a Mañueco "dejar de hacer daño a Castilla y León” y Mañueco le califica de “foco de negatividad” y de ser un “negacionista de los éxitos” de la comunidad.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y el portavoz socialista, Luis Tudanca, han apelado este martes al diálogo y al consenso en la política de la Comunidad, pero se acusaron mutuamente de “sembrar cizaña”, de “negacionismo”, “radicalidad” y  de “no tener palabra”. 

 

En el pleno de las Cortes, en el que Tudanca preguntó al presidente si cree que las recurrentes contradicciones en “su gobierno han tenido consecuencias en la vida de los ciudadanos de Castilla y León”, planeó la moción de censura que el PSOE no descarta, ya que el líder socialista le pidió que “deje de hacer daño” a la Comunidad y el presidente le rebatió que cuando “alguien aspira a algo tiene que tener solidez y solvencia”.

 

Tudanca calificó de “caos y esperpento” las contradicciones que observa en la desescalada, con declaraciones distintas de los miembros del Ejecutivo, en referencia a los consejeros de la Presidencia y de Fomento y Medio Ambiente, Ángel Ibáñez y Juan Carlos Suárez-Quiñones, y Fernández Mañueco le pidió que repase sus declaraciones y el historial del Gobierno de España, a la vez que aseguró que la Junta “hace políticas en positivo” y van a seguir trabajando por Castilla y León.

 

Después de ironizar con su sorpresa de que el presidente ejerza de portavoz de la oposición, el socialista remarcó que un jefe de Gobierno tiene que “dar certezas”, “tener palabra”, donde puso como ejemplo que ayer anunciara un programa de contratación para las mujeres que es el mismo que el anunciado hace un año.

 

En su intervención, insistió en que las decisiones en la Junta son de todos, menos del presidente, reiteró que se han cambiado los criterios, mientras solicita criterios únicos al Gobierno central, y se centró en un repaso de lo ocurrido en las últimas semanas. “Las decisiones afectan a la vida de la gente”, remarcó, por lo que le demandó que vuelva al diálogo y consenso, que abandone “la radicalidad”, para censurar que no acepte “nada” de las propuesto del Grupo Socialista, que ha hablado con los sectores afectados. “Siempre tarde y mal, se necesita un Gobierno que hable con la gente, que dé la cara, certezas”, siguió. “Usted miente, no tiene palabra y tiene que dejar de hacer daño a Castilla y León”, zanjó.

 

Por su parte, Fernández Mañueco, que defendió los pasos dados por la Junta para la desescalada, acusó al socialista de guiarse “por el interés personal y partidista” y le calificó de “foco de negatividad” y de ser un “negacionista de los éxitos” de Castilla y León, donde se refirió a la fortaleza de la sanidad, cribados o rastreos en la lucha contra la pandemia.

 

Tras manifestar que la Comunidad está en “el pelotón” de la vacunación, defender que se aprobó el presupuesto más expansivo y que ha habido ayudas a la hostelería y autónomos por el COVID-19, cargó contra Tudanca, para recordar que éste presumía de “lealtad y responsabilidad”, en referencia a su oposición en pandemia.

 

El presidente concluyó con el recordatorio de que ahora “reniega” del pacto para la recuperación y con que él está al “servicio de las personas de la Comunidad” y el socialista para “sembrar cizaña”, en referencia a la moción de censura. “Le pido que recapacite, la pandemia exige lo mejor de la política”, remató.