Mañueco tendrá que actuar contra el hotel en el que el PP de Salamanca celebra sus actos

El hotel Corona Sol.

El Ayuntamiento está obligado a expedientar a la promotora del hotel Corona Sol una vez se ha rechazado una modificación puntual que lo legalice tal y como está. Carece por completo de sustento urbanístico y de licencias al anularse hace dos meses y la oposición se ha negado a seguir así.

El Ayuntamiento de Salamanca no tiene más remedio que actuar de manera taxativa en el asunto del hotel Corona Sol. El equipo de Gobierno de Fernández Mañueco ha evitado durante cerca de dos años pronunciarse sobre esta cuestión, pero la resistencia de los vecinos y sus victorias en los juzgados colocan al alcalde en la única tesitura de actuar contra el hotel donde el PP celebra muchos de sus actos, como la cena de Navidad.

 

El PP ha intentado evitarlo hasta las últimas consecuencias, pero hace cerca de dos meses que se ha quedado sin argumentos. El 9 de diciembre las dos sentencias que anulaban las últimas licencias vigentes del hotel dejaban a Mañueco sin más excusas para actuar. La decisión de llevar al pleno de este jueves la modificación puntual del PGOU para legalizar el hotel tal y como está ha sido un intento a la desesperada. El equipo de Gobierno dice que estaba obligado a hacerlo al ser a instancias de la promotora, pero para eso tenía 9 meses y no los 24 que ha empleado; y en todo momento ha parecido que asumía la 'solución' aportada por Palco3 como propia: incluso se le dio pábulo en una nota de prensa.

 

Claro, que la triquiñuela urbanística que proponía no ha colado y ha sido desmontada por los concejales más puestos en este tema, Fernando Vegas (PSOE), Fernando Castaño (Ciudadanos) y Gabriel Risco (Ganemos), delante de los vecinos afectados, en un debate que se ha saldado con una derrota del PP con pocos precedentes en un pleno municipal. La propuesta es casi ofensiva por los términos: el hotel es el más favorecido con las medidas propuestas.

 

Ante esta situación, los grupos de la oposición consideran que al alcalde no le queda otra que actuar. El hotel es contrario a los preceptos del PGOU para ese sector, tal y como ha confirmado la justicia, y carece de licencia alguna al ser igualmente anuladas. Y al contrario que en el caso El Corte Inglés, el plan general sí está vigente en esta zona. Al Ayuntamiento no le queda ahora más remedio que abrir un expediente sancionador contra la empresa promotora y hacer cumplir la ley. Una opción es el cierre del edificio ya que no tiene licencia para ejercer su actividad. Ahí se expone el Ayuntamiento a la petición de 4.000 euros por día de cierre.

 

La solución pasa por un diálogo obligado entre las partes en el que el consistorio debe asumir un papel de entendimiento que no ha asumido hasta ahora. No puede negar que ha mirado más por los intereses de la promotora, a la que ha dado cobertura en todas sus actuaciones, que por los de los vecinos y el interés general del urbanismo de la ciudad. Todavía este jueves en el pleno el concejal del área, Carlos García Carbayo, hizo un intento en vano por defender lo indefendible cuando la justicia ya ha hablado en favor de los vecinos. Una actitud que tendrá que cambiar.

 

Por su parte, los grupos de la oposición creen que hay margen para actuar. El Ayuntamiento puede no ser responsable de la nulidad de las licencias concendidas porque concedió permiso para construir conforme a lo que marca el PGOU y la promotora ha excedido todos los límites. Eso evitaría tener que cargar con una reclamación patrimonial. Otra cosa es la responsabilidad política, que se cierne contra los equipos de Gobierno de Fernández Mañueco, durante cuyo mandato se han permitido todas las irregularidades.

Noticias relacionadas