Mañueco suspende en transparencia por no publicar su nómina, sus gastos de viaje ni su declaración de la renta

Fernández Mañueco, en el pleno

El alcalde se limita a cumplir con el mínimo de la declaración de bienes, pero oculta su IRPF o lo que gasta en viajes, datos que podrían desvelar cuánto cobra como procurador en Cortes o por sus otros cargos en el PP.

El Ayuntamiento de Salamanca, y su alcalde Alfonso Fernández Mañueco, han recibido un contundente suspenso en materia de transparencia, una asignatura en la que el primer edil presenta un rendimiento claramente insuficiente. Ni el consistorio ni el propio alcalde logran una buena nota y Fernández Mañueco cosecha un suspenso en lo que se refiere a su propia transparencia. O la falta de ella, ya que se resiste a publicar datos básicos sobre un aspecto clave: la parte económica de su actividad política profesional.

 

Según el estudio DAM Castilla y León que evalúa de forma dinámica la transparencia pública de los Ayuntamientos de más de 15.000 habitantes, el Ayuntamiento de la capital es el sexto en una clasificación entre las nueve capitales de provincia de Castilla y León con sólo un 56,86% de cumplimiento en una lista de 153 indicadores, un examen en el que ha obtenido una de las notas más bajas no sólo de la comunidad, sino de España, donde ocupa el puesto 22 de las capitales de provincia. Entre los apartados con peores notas, la planificación, la información económica y financiera o el open data, capítulo en el que cosecha un cero absoluto. Y también lo relativo a la información sobre los cargos electos.

 

Esto último afecta directamente al alcalde. De los 33 indicadores, el Ayuntamiento sólo cumple 14 y varios de los incumplimientos tienen que ver con la información que Fernández Mañueco ofrece sobre sus ingresos, gastos, retribuciones... El alcalde no publica su nómina, ni sus gastos en viajes ni la declaración de la renta, lo que le convierte en uno de los alcaldes más opacos de la comunidad junto a los de Burgos y Ávila, los únicos que no publican ninguno de estos tres datos.

 

Estos documentos esclarecerían algunas de las incógnitas sobre el rendimiento económico que le saca a su carrera política. Cuestión sobre la que sólo sabemos lo que percibe anualmente del Ayuntamiento, 64.248,29 euros en 2016, y las consabidas declaraciones de bienes y patrimonio que presenta también en Cortes y que no explican por completo la situación económica de un cargo público. Sin embargo, no hace pública su nómina mensual, que sí han publicado en ocasiones los portavoces del resto de grupos. En las capitales de provincia, sólo Antonio Silván publica su nómina mensual, aunque de todos conocemos el sueldo.

 

Tampoco ofrece la declaración del IRPF que permitiría saber, por ejemplo, cuánto declara por su escaño en Cortes, dato que sólo se conoció una vez tras una pregunta en el pleno municipal (ronda los 25.000 euros al año), o si percibe alguna remuneración o dieta por sus cargos en el PP nacional (presidente del comité de garantías) y como nuevo presidente de los populares de Castilla y León. Ningún alcalde de capital de provincia de la comunidad ha publicado su declaración de la renta según este análisis.

 

Y por último tampoco da datos del coste que tienen sus viajes, a pesar de que es usuario habitual de un coche de alcaldía renovado recientemente. Seis de los nueve alcaldes de capital de provincia de la comunidad sí ofrecen ese dato detallado en función de los viajes los hace el alcalde o los concejales delegados, pero no Fernández Mañueco a pesar de que el tema ha salido en alguna ocasión a la palestra en el pleno; ni ninguno de sus concejales del equipo de Gobierno, los únicos con acceso a coche oficial. También falta su CV, aunque hay una referencia en su biografía.

 

También faltan en el expediente de transparencia del Ayuntamiento de Salamanca todos estos datos de los concejales, personal de confianza, altos cargos de libre designación... Si están disponibles las retribuciones de la corporación y del equipo de alcaldía, las declaraciones de bienes e intereses o la agenda institucional del alcalde.