Mañueco regala 365.000 euros a la concesionaria de la publicidad urbana que despidió a tres trabajadores

El PSOE exige a Mañueco reclamar a la empresa concesionaria CEMUSA los más de 365.000 euros que debe al Ayuntamiento por la luz de los 'mupis' y marquesinas para publicidad. La empresa redujo de siete a cuatro su plantilla a pesar de que su contrato se lo impedía, y sin que el consistorio haga nada.

El Ayuntamiento de Salamanca no ha hecho nada para que la empresa concesionaria de los servicios publicitarios urbanos, Cemusa, abone una deuda de 365.000 euros con las arcas municipales. Esta empresa es la que gestiona los 'mupis', soportes publicitarios repartidos por la ciudad, y se ha visto envuelta en una polémica por la reducción de plantilla que ha llevado a cabo contra las cláusulas de su contrato de concesión, y ante la que el equipo de Gobierno no hizo nada. De hecho, se vuelve a saltar un mandato del pleno porque en abril de 2016 se le instó a tomar cartas en este asunto. La respuesta es no cobrarle una deuda.

 

Según el PSOE, que se ha encargado de denunciarlo, "Mañueco y su equipo de gobierno muestra una vez más la desidia y la falta de control y diligencia en la gestión municipal que perjudica y penaliza gravemente los intereses de la ciudad y de los ciudadanos". Ante estos hechos, el grupo municipal socialista exige una vez más al equipo de gobierno que rescinda el contrato con la empresa CEMUSA, que reclame la cantidad indebidamente perdonada y asuma responsabilidades por un nuevo caso de despilfarro y saqueo a las arcas municipales.

 

Según se reconoce en un informe entregado ayer por el propio equipo de gobierno en el Ayuntamiento, y solicitado por el Grupo Municipal Socialista hace ya cerca de ocho meses, la empresa privada CEMUSA, encargada de la concesión de ocupación del espacio público con  elementos o soportes publicitarios y de información de interés general, debe o adeuda al Consistorio, la cantidad de 365.961,36 euros tras no haber abonado los importes correspondientes al consumo eléctrico de las marquesinas y postes de información (mupis) que utiliza a lo largo y ancho de toda la ciudad desde que entrara en vigor el contrato que mantiene con el Ayuntamiento desde 1999.

 

La obligación de este pago venía recogida en el contrato de concesión firmado entre la empresa y el Consistorio salmantino, y la falta de abono ha supuesto que este impago haya tenido que ser asumido por las arcas municipales, y por tanto por todos los salmantinos, sin que haya sido repercutido a la empresa tal y como reconocen los propios técnicos municipales.

 

Un nuevo capítulo que viene demostrar, una vez más, la desidia, la dejadez, el desinterés y la falta de control que preside la gestión del PP y de Mañueco al frente del Ayuntamiento de Salamanca, más preocupado de defender los intereses privados que de defender los intereses generales y provocando una pérdida económica al Consistorio que repercutirá de nuevo en los bolsillos de los ciudadanos sometiendo a los salmantinos, como siempre, al papel de ser los paganos de este nuevo despilfarro.

 

A este incumplimiento económico por parte de la empresa CEMUSA se suma además otro de carácter laboral o de mantenimiento del empleo. El PSOE recuerda que dicha empresa recortó su plantilla en tres trabajadores, dejando la plantilla en cuatro e ignorando la cláusula del contrato que firmó con el Ayuntamiento que la obligaba a mantener los siete trabajadores adscritos a este servicio, y sin que Mañueco y el equipo de gobierno dijera nada.

 

Con este nuevo caso destapado por los concejales socialistas se vuelve a demostrar la falta de seguimiento, control y vigilancia, que por parte del equipo de gobierno encabezado por Mañueco existe en relación a la calidad y el cumplimiento de las condiciones en que las empresas privadas prestan los servicios municipales adjudicados mediante concesión, y que figuran en el contrato de adjudicación. Una circunstancia que está penalizando y perjudicando gravemente al ciudadano que además de no recibir dichos servicios con las garantías y la calidad debidas, que están acordadas mediante contrato, está pagando con sus impuestos.