Mañueco no acierta con los contratos: casi 180 millones de euros anulados por los juzgados

El contrato del bus, el de iluminación, los problemas con el de señalización, la reclamación del de piscinas... Los contratos que el Ayuntamiento ha hecho mal.

El del contrato del bus urbano es el último tropiezo de la 'administración Mañueco' en materia de contratación, y probablemente también el más 'gordo': 144 millones de euros, su valor, es mucho dinero. Pero no es el primer traspié que sufre el equipo de Gobierno en su política contractual, que actualmente tiene anulados o en los juzgados tres contratos, además de otros muchos caducados. En total, el Ayuntamiento tiene contratos anulados por valor de casi 180 millones de euros.

 

Hace unas semanas la comisión y la mesa de contratación se veían desbordados por un último arreón para intentar sortear la nueva ley de contratación pública. En pocos días el Ayuntamiento movilizaba 80 millones de euros en nuevos contratos. A ello se suman los 40 millones de euros en contratos caducados, prorrogados por fuerza o directamente parados. Entre ellos, se abre paso con fuerza un nuevo capítulo de contratos anulados por los juzgados y, también, causa de procesos judiciales abiertos contra el equipo de Gobierno.

 

En el número uno de la lista está el contrato del bus urbano. Su cuantía: 144 millones de euros por doce años de servicio. Ha sido anulado por el TSJCyL porque impedía la libre competencia: según sus pliegos una empresa como Globalia, líder del sector, no cumplía con los requisitos para presentarse... Al final, se lo llevó la misma empresa que había dado el servicio para el Ayuntamiento durante 30 años. Ahora habrá que ver si el consistorio recurre el fallo, como ya hizo en 2016 cuando un tribunal administrativo ya anuló la licitación, o como cuando en 2014 Globalia ya paralizó el proceso con un recurso especial. Por avisos, no ha sido.

 

En vías de solución está lo ocurrido con el contrato de la gestión de las piscinas. Durante años, la empresa concesionaria no llevó a cabo el mantenimiento adecuado, pero nadie en el Ayuntamiento se dio cuenta... ni se lo exigió. El resultado, un 'agujero' de 6,7 millones de euros que, al final, ha derivado en una reclamación de 1,5 millones. De momento, el Ayuntamiento ha tenido que volver a recurrir el pago porque se le pasaron los plazos.

 

En la misma situación se encuentra el contrato de la señalización, que además le ha creado un grave problema judicial al Ayuntamiento: se ha admitido a trámite una querella por haber mantenido activo el contrato, con pagos de 2,7 millones a la empresa, a pesar de que está caducado. Se firmó en julio de 2011 por un máximo de cuatro años, así que está vencido desde hace casi dos años y medio. Tiene un valor de 5,4 millones.

 

El contrato de la iluminación también está caducado y en disputa judicial, ya que el TSJCyL lo ha anulado y obliga al consistorio a adjudicarlo a la empresa clasificada en segundo lugar en el concurso; el Ayuntamiento de Salamanca ha decidido recurrir la decisión que deja en mal lugar al concejal que adjudicó el contrato pese a la polémica por una baja económica del 22%. El contrato se adjudicó en julio de 2012 por cuatro años y está en prórroga. Su valor es de 27,7 millones de euros.