Mañueco fuerza a todas las partes para arrancar un 'sí' a su solución para el 'caso Corte Inglés'

 Fernández Mañueco Este Viernes En Salamanca.

El alcalde empieza por rebajar el valor del solar de Defensa, pero también apura todos los plazos concedidos por la Junta, fuerza la normativa urbanística al partir de suelo consolidado, y coloca a la oposición en la tesitura de tomar el acuerdo o acompañarle en el fracaso.

La modificación puntual del PGOU y el cambio de calificación es la propuesta definitiva del equipo de Gobierno de Fernández Mañueco, que apuesta únicamente por esta salida a la situación de falta de licencias de El Corte Inglés, un problema que arrastra desde hace años por la anulación de las que concedió en su día el Ayuntamiento bajo el mandato de Julián Lanzarote. Pero también por la inacción del de Fernández Mañueco, que lleva años esperando para 'hincarle el diente' a este tema. Y que sólo lo hace, aparentemente, cuando ha llevado el problema a un punto en el que está forzando a todas las partes a las que pone en una situación extrema.

 

Mañueco ha ofrecido su solución, pero la ha entregado incompleta, sin informes jurídicos que aseguren que lo que hace tiene visos de pasar un hipotético paso por los juzgados. Hay que recordar que la justicia anuló las licencias porque no respetaban el interés general y, entre otras cosas, anuló la consideración urbanística de suelo consolidado que permitió pergeñar el acuerdo Ayuntamiento/Ministerio/El Corte Inglés. Además, está el riesgo de que el ministerio reclame por la evidente pérdida de valor que va a sufrir su solar con el cambio de calificación de suelo para vivienda a suelo dotacional. Cospedal se verá obligada a elegir entre oponerse a este plan que daña a Defensa o dejar que Mañueco se salga con la suya (eso, si no media un acuerdo discreto para compensar esta pérdida).

 

Urbanísticamente, también fuerza la máquina. El PP ha elegido partir de la consideración de suelo consolidado, que la justicia no ha visto bien en sus sentencias. Este es uno de los puntos que más dudas suscita porque ahí se juega buena parte de su viabilidad urbanística porque la justicia puede considerar que no se han respetado sus sentencias.

 

También está apurando todos los plazos concedidos por la Junta. Son dos años de los que ha consumido uno hasta que ha puesto sobre la mesa documentos, pero con lo mismo que anunció hace meses. El tiempo acaba en abril de 2018 y para entonces hay que haberlo aprobado en pleno, respetar los tiempos de exposición, llevarlo a la Junta... Este tiempo consumido es tiempo de menos que tendrá la oposición para analizar la propuesta y plantear alternativas. Y, además, ahora pueden ser parte del problema: si no aceptan la propuesta, se les acusará de no querer solucionar el problema y de las consecuencias de superar los dos años de moratoria y mantener el centro comercial sin licencias, pese a que fue el PP quien las dio de manera incorrecta.

 

PSOE, Cs y Ganemos se pueden ver en la tesitura de tener que decidr si toman esta salida o si acompañan a Fernández Mañueco en el fracaso, al menos, esto es lo que va a intentar transmitir el PP, que les trasladará la responsabilidad de no haber aceptado esta solución.

 

Esta circunstancia puede ser clave para 'romper' la postura unitaria formada hace meses entre los tres grupos de la oposición. El alcalde necesita romperla porque su solución sólo se puede aprobar con mayoría absoluta en el pleno: ni siquiera vale que se abstuvieran todos o una mayoría simple. SIn duda, el equipo de Gobierno apelará a la 'responsabilidad' y ofrecerá el 'caramelo' de las dotaciones públicas que se construirían en el solar

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