Mañueco exige a Confaes limpiar un grafiti de su puerta y no actúa contra las pintadas del entorno

La plaza de San Román, una de las cámaras de vigilancia y la pintada de la trasera del convento, junto a la fachada de Confaes.

El Ayuntamiento requiere a Confaes que limpie una pintada de su puerta mientras la zona, vigilada con cámaras, está infestada de grafitis contra los que no se actúa. El consistorio prometió un servicio gratuito para los afectados, pero a la patronal le dio quince días para borrarlo.

Criterio selectivo. Este es el que parece aplicar el Ayuntamiento de Salamanca a la hora de luchar contra los grafitis en la ciudad. Así, mientras el alcalde vende un plan de choque contra las pintadas con más multas, cámaras de vigilancia y un servicio gratuito de limpieza, el consistorio pasa días sin limpiar las estatuas que son pintarrajeadas, demuestra que las cámaras no son eficaces y carga contra entidades privadas 'escogidas'.

 

Así está ocurriendo con Confaes, cuyas discrepancias con Alfonso Fernández Mañueco son conocidas, pero que el consistorio parece querer llevar hasta el extremo de negar a esta institución lo que sí permite a otros. Como es sabido, la sede de la confederación de empresarios está en un punto especialmente afectado por las pintadas vandálicas, la plaza de San Román. Ya en 2008 fue uno de los lugares escogidos para instalar camas de vigilancia contra las pintadas.

 

En febrero de 2014 se aprobó un nuevo plan contra el vandalismo auspiciado por el alcalde. El plan incluía un cambio en la ordenanza para permitir multas más severas, más cámaras y un servicio de limpieza de grafitis que se anunció como gratuito y a diposición de los ciudadanos. Al menos, eso es lo que dijo el Ayuntamiento entonces: era uno de los compromisos del alcalde, que volvió a la carga con el tema en la pasada campaña electoral de las municipales. Sin embargo, hace un año dejó de ser así... al menos, no para todos.

 

 

REQUERIMIENTOS A CONFAES; PINTADAS SIN BORRAR PARA EL RESTO

 

En el plazo de un año el Ayuntamiento de Salamanca ha requerido en dos ocasiones a Confaes para que limpie sendos grafitis que había en la puerta de su sede. La última vez ha sido este pasado día 11 de febrero de 2016, según la documentación a la que ha tenido acceso TRIBUNA. En un escrito firmado por la concejala María José Fresnadillo, el consistorio da quince días para eliminar la pintada en la puerta; se ampara en un artículo de la ordenanza de Limpieza Viaria y Gestión de Residuos que dice que los propietarios de edificios están obligados a mantener limpias las partes visibles desde la vía pública. La limpieza se ha llevado a cabo por parte del propietario del edificio, el Ministerio de Empleo, de conformidad del Ayuntamiento.

 

Grafiti en la trasera del convento, junto a la fachada de Confaes: meses y sin borrar.

 

Sin embargo, el consistorio no está actuando de igual manera con todo el mundo. En la misma plaza de San Román es visible una pintada en una puerta metálica en la fachada trasera del colegio de las Siervas de San José, propiedad de la congregación. El grafiti lleva ahí mucho tiempo, con lo que o no se ha requerido a sus propietarios para eliminarlo o se ha hecho con un plazo mucho mayor que los 15 días que se le dieron a Confaes. Por cierto, que al intentar conminar a la patronal a limpiar el grafiti, lo que acabó ocurriendo es que el ministerio gastó una importante cantidad para hacerlo 'gracias' a la gestión del Ayuntamiento.

 

 

UNA ZONA LLENA DE PINTADAS PESE A LAS CÁMARAS

 

También son visibles las pintadas en la valla que circunda el solar del antiguo teatro Bretón, en la puerta de un garaje cercano, en muros... repartidos en un radio de un par de calles en torno a la plaza de San Román. Pintadas que también se eternizan a la vista de los ciudadanos y que demuestran que no sólo no se eliminan, sino que las cámaras de vigilancia instaladas, dos en la zona, no son eficaces. Las imágenes de esta información lo ponen de manifiesto.

 

 

Valla de un solar y puerta de garaje cercana a la sede de Confaes.

 

 

 

Sólo hay que recordar que, tras aprobar el nuevo plan, se procedió a limpiar todas las pintadas que había en la plaza de San Román, sin mucho éxito: sólo unas horas después de terminar, el lugar apareció de nuevo pintarrajeado poniendo en evidencia el sistema. Y así ha seguido ocurriendo sin que el consistorio haya hecho nada a pesar de la inversión: sólo las cámaras instaladas inicialmente costaron 250.000 euros. Graban, pero no sirven para evitar las pintadas.

 

 

VIGILANCIA DE PATRIMONIO

 

En 2008, el Ayuntamiento de Salamanca recurrió por primera vez a cámaras ante las constantes agresiones al patrimonio. Las cámaras se situaron en enclaves que habían sido anteriormente afectados por actos vandálicos y en los que se encuentran monumentos patrimoniales de la localidad. El proyecto presentado por el Consistorio contemplaba la instalación de 35 cámaras de seguridad y en una primera fase fueron 16 las autorizadas. Específicamente, se pusieron en Plaza Mayor, plaza Poeta Iglesias, Fonseca, Campo de San Francisco, plaza de Las Agustinas y palacio de Monterrey, Rúa Mayor y calle Compañía, Patio de Escuelas, plaza de Anaya, plaza de San Esteban, Puente Romano, calle San Gregorio, paseo del Progeso y plaza de San Román.

 

A finales de 2013, el alcalde Alfonso Fernández Mañueco anunció el endurecimiento de las multas contra las pintadas como parte de un plan de "tolerancia cero" con los grafitis. Se aprobó en febrero de 2014 con un cambio en la ordenanza de limpieza viaria. Se estableció que las pintadas en Bienes declarados de Interés Cultural y edificios catalogados conllevarían una infracción muy grave y multa de hasta 3.000 euros, el doble que la actualidad; el resto estarían consideradas como sanciones graves con multas de hasta 1.500 euros. 

 

La ordenanza recoge, asimismo, el servicio de limpieza de pintadas que el Ayuntamiento de Salamanca pone a disposición de los ciudadanos de manera gratuita, así como la solicitud que deben presentar las personas interesadas.