Mañueco e Iglesias no anuncian austeridad para sus sueldos

El alcalde y el presidente de la Diputación de Salamanca se presentaron hace cuatro años con medidas de ajuste que esta vez son 'de perfil bajo'. Dedicen no utilizar todos los cargos de confianza a los que tienen derecho, pero tampoco tocan sus sueldos.

El segundo mandato de Alfonso Fernández Mañueco y Javier Iglesias no ha venido acompañado de los grandes anuncios de austeridad que sí hicieron hace cuatro años. Sí, ambos han vuelto a dejar vacantes algunos de los puestos de confianza que les corresponden, pero no han tocado sus sueldos como sí hicieron en 2011 cuando accedieron al cargo. Ambos superan los 60.000 euros brutos, cuando el salario bruto anual medio en Salamanca ronda los 18.000 euros, pese a lo cual no han recurrido a bajadas que sí se han visto en otras ciudades.

 

El último ejemplo es el de Javier Iglesias. La Diputación aprobaba este lunes las retribuciones para la corporación y se mantienen las de hace cuatro años. Eso supone que el presidente percibirá 68.000 euros brutos, además de hacerse cargo La Salina de sus cotizaciones. Este sueldo, 4.863 euros brutos al mes, es el mismo que estableció en 2011 cuando llegó al cargo, y que ya estaba congelado desde 2008. Hace cuatro años muchas instituciones anunciaron rebajas de sueldo para sus cargos políticos.

 

Lo que sí hizo Iglesias, además de anunciar la congelación se salarios, fue suprimir la tercera vicepresidencia, algo que ha vuelto a hacer ahora; y recortar un 22% los cargos de confianza de su grupo y del propio presidente, algo que también ha vuelto a hacer porque no ha ocupado todas sus dedicaciones exclusivas ni puestos de coordinador. También anunció que se iba a restringir al máximo el uso de vehículos oficiales y de líneas de teléfono; al presidente, no obstante, le recoge todos los días un coche oficial en Ciudad Rodrigo, donde reside.

 

La tónica general en Castilla y León ha sido la de mantener sueldos en las diputaciones. Este mismo lunes el presidente de la de Valladolid ha anunciado un sueldo de 74.806 euros, por ejemplo.

 

En el caso de Alfonso Fernández Mañueco, el alcalde inició su andadura hace cuatro años anunciando una reducción de sueldo del 5% y la congelación de todas las retribuciones de cargos políticos durante los dos primeros ejercicios presupuestarios. Al tiempo, dijo también que congelaría la oferta pública de empleo, salvo en lo esencial, cosa que ha cumplido; y que reduciría un 15% los gastos de protocolo, representación y publicidad, pese a lo cual TRIBUNA desveló importantes gastos en reportajes fotográficos, comidas y otros de la corporación y alcaldía.

 

Según las informaciones que trascendieron en su día, su antecesor Julián Lanzarote cobraba 88.000 euros años, una cantidad por encima de las limitaciones que se pusieron después. La última retribución de Fernández Mañueco superó los 64.000 euros (dato de 2014), y ha sido la más alta de los años completos de su legislatura: en 2012 cobró 59.000 euros y en 2013 ya subió a casi 63.000 euros. Esta vez no ha anunciado rebajas y ya se han superado los dos años de congelación en las retribuciones de los cargos políticos con los que empezó su primera legislatura, aunque sí ha dejado algunos de los puestos que le corresponden sin cubrir.

 

En el caso de los ayuntamientos sí ha habido bajadas notables de sueldo. Los nuevos ediles de Barcelona y Madrid se han reducido el salario de manera importante, igual que el de Valencia; lo mismo ha ocurrido con el alcalde de Zamora, que ha anunciado que se baja el sueldo un 47% hasta los 1.750 euros /netos al mes. También hay ejemplos de lo contrario: Antonio Silván, nuevo alcalde de León, ha mantenido los emolumentos de su antecesor: catorce pagas de 4.153 euros.