Mañueco apuesta por el diálogo... de nunca acabar

El alcalde, en el solar de la calle La Radio.

Un mes después de la última oferta del alcalde cara a cara para negociar por el parking de Comuneros la célebre comisión todavía no se ha reunido. Mucho más contundente ha estado para negar que los famosos 'sobres' del PP han llegado a Salamanca.

El diálogo, una de las palabras que más hemos escuchado en las últimas semanas, va camino de convertirse en el caso del parking de Comuneros en un ejercicio similar a lo que se conoce como un diálogo de besugos, ya saben, esa conversación absurda y sin sentido. Al menos, este es el punto en el que el alcalde Fernández Mañueco ha puesto la cuestión con su insistencia en hablar sobre lo que ya está hablado. Al menos, así lo entienden los contrarios al subterráneo, que consideran (ustedes dirán si con razón) que media docena de reuniones son suficientes y no merece la pena celebrar otras cinco para decir lo mismo: no queremos parking.

 

El primer edil ha vuelto a insistir con el diálogo para resolver una cuestión, si se construye el parking subterráneo, que solo a él compete decidir. Parece convencido de que la bondad está en el diálogo, no en el acuerdo (difícil, dadas las posturas), ni siquiera en el intercambio de posiciones (reiterado desde hace meses). Solo diálogo... de nunca acabar.

 

Aclarado esto, es evidente que el diálogo brilla por su ausencia y, también, por su tardanza. Baste con decir que ha pasado más de un mes desde la última vez que el alcalde se vio con la plataforma contraria al parking, como dimos cuenta en un anterior repaso de semana. En todo este tiempo, no se ha vuelto a celebrar ninguna reunión sobre el asunto; la que sirvió para constituir la comisión no cuenta. Vale que de por medio se han celebrado la Semana Santa y el Lunes de Aguas, pero un mes... Es suficiente como para que los vecinos hayan agotado su paciencia y hayan anunciado que volverán a manifestarse si el proceso no coge velocidad y se termina antes del 12 de mayo.

 

Esta fecha, que la plataforma contra el proyecto considera razonable, ha sido motivo para que el alcalde haya acusado al colectivo de querer un diálogo condicionado... se le olvida que fue el Ayuntamiento el que estableció como condición sine qua non que no se volvieran a celebrar manfiestaciones y el que impuso la comisión y el calendario de reuniones que, al paso que va (este lunes será su primera reunión) no terminará su 'trabajo' hasta entrado el mes de junio... eso si consideramos una labor volver a tratar lo que se ha hablado en no menos de media docena de reuniones idénticas hasta ahora.

 

Mucho más contundente ha estado el alcalde a la hora de negar lo que hemos sabido esta semana, que los famosos 'sobres' con los que el PP, según parece, complementa a variedad de cargos han llegado a Salamanca. Así lo ha denunciado un exmilitante que ha pronunciado una frase lapidaria: da igual si son 300 euros o 300.000, es corrupción. Por su parte, el PP lo niega todo y anuncia una posible querella... El alcalde, también secretario regional de los 'populares', ha evitado que le cuelguen el 'sanbenito' de escurrir el bulto y ha asegurado que el PP de Salamanca no maneja una 'caja B'.

 

Esta semana también se ha producido el desembarco definitivo de Unicaja en Ceiss, lo que fue Caja Duero-España. Medel, el todopoderoso presidente de la caja malagueña, se tomó su tiempo para cerrar la fusión, pero en poco más de un mes ha dado carpetazo a la última (y de infausto recuerdo) etapa de la histórica caja castellana con un nuevo consejo formado por doce miembros, bajo su control y con mayoría de catedráticos, técnicos y directivos de Unicaja con una amplia trayectoria. Un consejo sin rastro de cargos públicos o sindicatos. Se ve que esta es la diferencia entre absorver y ser absorvido.

 

También esta semana hemos sabido que uno de los políticos más veteranos del país, el bejarano Jesús Caldera, regresará a final de legislatura a los 'cuarteles de invierno'. Han sido más de 30 años y nueve legislaturas (solo le gana Alfonso Guerra), todas menos una en democracia, infinidad de cargos en el PSOE, un nombramiento como ministro, luces y sombras: la ley de dependencia, el aumento del salario mínimo, el Plan del Oeste... llevan su firma. Dejamos a su entender colocarlas en el debe o en el haber.