Manoli Martín, hostelera y una de las mujeres reconocidas por el Ayuntamiento: "Me jubilaré cuando tenga tiempo"
Cyl dots mini

Manoli Martín, hostelera y una de las mujeres reconocidas por el Ayuntamiento: "Me jubilaré cuando tenga tiempo"

Manoli Martín, del bar Café Chinitas

La fundadora junto a su marido del Café Chinitas ha querido agradecer al Ayuntamiento de Salamanca el reconocimiento que el Consistorio entrega este 8 de marzo a cuatro salmantinas.

Lleva toda una vida entre fogones en uno de los bares más populares de la reconocida calle Van Dyck. Mujer trabajadora e incansable, es autodidacta y aprendió de cocina cuando se puso al mando de la gastronomía del Café Chinitas, que abrió junto a su marido en 1969. Ahora, este 8 de marzo recibe uno de los premios que concede el Ayuntamiento de Salamanca en un acto institucional para reconocer a cuatro mujeres salmantinas.

 

"Es un reconocimiento muy bonito, estoy muy agradecida al Ayuntamiento de Salamanca por haberse acordado de mí en estos momentos", asegura Manoli Martín. Y es que este reconocimiento llega en un año muy difícil, y no solo por la pandemia. "Este año ha sido muy duro por la muerte de mis dos hermanas y me gustaría compartirlo con ellas, que ya no están, y con el sector de la hostelería, que lo está pasando muy mal", cuenta.

 

Ella será la representante del sector de la hostelería en un acto institucional en el que también el Consistorio salmantino reconocerá a otras tres mujeres pertenecientes a sectores muy castigados por la pandemia: la comerciante Paz Encinas García, la bióloga María Concepción Lillo Delgado y la doctora Patricia Balboa Losada.

 

"Ha sido un año muy duro, vivo por y para la cocina, cuando estoy en la cocina no tengo ningún mal". Manoli Martín nació en Pelayos en 1941 y se mudó a la capital antes de casarse para abrir el bar, en el que sigue al pie del cañón. "No sabía nada de cocina, pero poco a poco aprendí y empecé a hacer las especialidades del bar, iba probando y lo que gustaba lo dejaba y lo que no lo quitaba", asegura.

 

A pesar de que este último año ha tenido que ver el bar cerrado durante meses, no se plantea la jubilación. "Me jubilaré cuando tenga tiempo". Por ello, se muestra optimista de cara al futuro. "Esperemos que este año pase lo más pronto posible y podamos volver a la normalidad", apunta. En este sentido, ha querido agradecer al Ayuntamiento de Salamanca que concediera las terrazas en la calle Van Dyck, ya que "gracias a eso hemos podido aguantar".

 

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: