Mal uso de antibióticos: "Hay bacterias para las que ya no tenemos tratamiento"

Moncef Belhassen García y Amparo López Bernus son los encargados en el hospital de hacer frente a esta problemática que ya azota Salamanca. Piden que los programas preventivos se lleven a las Universidades "los estudiantes de hoy son los médicos de mañana". 

Moncef Belhassen García y Amparo López Bernus (Foto: T. Navarro)

Son muchos los peligros que amenazan a la humanidad, el más conocido es el cambio climático, pero otro de ellos, aunque más oculto, puede convertirse en la primera causa de muerte en 2050 si no se toman medidas contundentes para atajarlo: Es la resistencia a los antibióticos. Para conseguir más datos, nos adentramos en el Complejo Asistencial salmantino. Moncef Belhassen García y Amparo López Bernus son los encargados de hacer frente a esta problemática que ya azota Salamanca.

 

En Castilla y León  se practican dos programas que se enmarcan bajo el nombre PROAM y PRAM, "esto se ha creado tras ver en los últimos años se ha ido elevando el consumo de antibióticos. Sobre todo es países de Europa como es España, Grecia e Italia, tenemos una gran diferencia con el resto", han asegurado.

 

 Al parecer, hay una relación directa del aumento de los antibióticos con el aumento de las resistencias bacterianas, "las bacterias se van haciendo más resistentes, debido a que aumentamos el consumo y también porque hacemos un mal uso". Aseguran que se utilizan para cosas que no se deben como infecciones víricas como la gripe. "Si lo ponemos para este tipo de situaciones estamos tratando un virus con un antibiótico, y éstos no suelen responder, con lo cual, determinados organismos se hacen resistentes a otras bacterias".

 

Lamentan que un día "no podrá tratarse una infección, da miedo decirlo". Para remediarlo, desde hace ya tiempo se crearon los programas de optimización de tratamiento antibiótico, "lo que tratan es de organizar como se va a desarrollar el tratamiento tanto en Atención Primaria como en el hospital". En el programa PROA participan Microbiología, Preventiva, Farmacia, UCI, Pediatría, Hematología y Urgencias, un equipo multidisciplinar que se ocupa de valorar los tratamientos y dar consejo. "Antes se utilizaban antibióticos muy potentes, ahora tratamos de ser lo más específicos que podemos". 

 

La resistencia a los medicamentos amenaza el tratamiento efectivo de una creciente lista de enfermedades contagiosas, desde infecciones bacterianas hasta enfermedades virales. Cuando las personas usan de forma incorrecta los antibióticos para combatir un resfriado, cuando los agricultores usan antibióticos para aumentar la productividad del ganado, o cuando las fábricas farmacológicas emiten antibióticos al medio ambiente para reducir los costes, las bacterias para las cuales se diseñaron medicamentos con el propósito de matarlas se vuelven inmunes a los mismos.

 

Cuantos más antibióticos se consumen, más rápidamente se desarrolla la resistencia, dando lugar a la constitución bacterias que ponen en peligro la salud humana porque elevan el riesgo de epidemias mortales y comprometen la efectividad de los servicios médicos -tales como cirugías y tratamientos para el cáncer- que dependen de antibióticos eficaces, "hay bacterias para las que ya no tenemos tratamiento y se ha ido elevando el nivel de resistencia, sobre todo en el estafilococo aureus, la tenemos en niveles muy altos en el sur de Europa".

 

La Unidad de Infecciosos está formada por cinco integrantes, pero el grupo PROA lo forman muchas personas. Paz Rodríguez jefa de Medicina Preventiva, Inmaculada García presidenta de la Comisión de Infecciosos, Juan Carlos Ballesteros de UCI, Lourdes Vázquez de Hematología, Violante de Urgencias, José Sánchez de UCI Pediátrica, María Ángeles Fidalgo de Dirección Médica, Moncef Belhassen García de Infecciosos, María Sánchez de Infecciosas y Amparo López Bernús coordinadora del Grupo PROA. 

 

Por su parte, PRAM, Programa Nacional de Resistencia Antimicrobiana que se incorporó en la capital el pasado año es el programa coordinador con Atención Primaria Especializada, "en cada ciudad la Gerencia de Salud tiene que hacer un programa, de ahí salen dos grupos, uno para hospitalaria y otro para primaria, después tenemos reuniones cada cierto tiempo y se mandan una serie de objetivos a cada uno de los grupos". 

 

 

Las campañas informativas, tanto para médicos como para enfermos, son una de las herramientas clave para evitar este mal uso de los antibióticos. "Queremos que esto se incluya en las Universidades porque falta, todo esto es un proyecto de futuro y los próximos médicos son los estudiantes de ahora", han concluido. 

 

 

 

 

 

 

 

     Gráfico El País  

Comentarios

Por qué no ha sido así 27/11/2018 10:00 #1
Muchos años antes de que existiese la Unidad de Infecciosas, y de que los miembros de esa Comisión saliesen del cascarón, un miembro cualificado del Servicio de Microbiología, en un foro oficial, nos animaba/instaba a los pediatras a utilizar antibióticos "más modernos", y nos replicaba que el miedo a la generación de resistencias era infundado, porque la investigación y la industria farmacéutica iban muy por delante y garantizaban que siempre tendríamos antibióticos eficaces.

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