Magnífico papel de La Antigua, que da la cara en su partido más difícil

Antes del choque se conoció que ni Víctor Moreno, ni Osas Ehigiator podían ser de la partida.

81 LA ANTIGUA (13+27+16+25): Sikiras 15, De la Calle 5, Ramírez 10, Canady 14, Jones 20 -cinco inicial- Round 7, Adams 10, Miska 0.
84 ARCOS ALBACETE BASKET (26+24+20+14): Córdoba 12, Sanz 10, Rudolph 18, Maldonado 11, Van 0 -cinco inicial- Polanco 13, Zabo 8, Picazo 0, Onwenu 7, Jukic 5.
ÁRBITROS: Martínez y Sánchez. Eliminaron a Van por faltas personales.
INCIDENCIAS: Encuentro disputado en Würzburg.

 

La Antigua – CB Tormes luchó contra viento y marea en un partido en el que su rival no era Arcos Albacete Basket, sino ellos mismos. Y es que poco antes de comenzar el choque se conoció que a las bajas ya fijas de Pere Sureda y Lucas Antúnez, tampoco serían de la partida Víctor Moreno, con una fuerte gastroenteritis vírica, ni Osas Ehigiator, que debía cumplir el partido de sanción que acarreaba su expulsión en Menorca.


casey jones antigua tormes
 

Así dadas, tocaba apelar a la épica, a un esfuerzo monumental de los ocho jugadores sénior del grupo, tanto física como psicológicamente.  

 

En el primer cuarto, de hecho, al equipo le costó arrancar: fallos en tiros cómodos (4/18 en tiros de campo), cerrar el rebote… para terminar 13-26 abajo el primer parcial.

 

pedro de la calle antigua tormes arcos albacete

 

En el segundo cuarto, sin embargo, los locales se soltaron los nervios y firmaron 10 minutos de gran baloncesto, haciendo un grandísimo esfuerzo en defensa, sumando rebotes ofensivos y logrando ganar el parcial (27-24) para irse vivos al descanso (40-50).

 

En la reanudación, comenzaron a pesar las piernas a los charros, la presión había sido mucha durante la semana, y el banquillo se quedaba muy corto para dar un nuevo aliento al grupo. Cuando parecía que nada podía ir peor, un mal gesto hacía que Casey Jones (con 47-62 en el luminoso) se echara la mano al tobillo y tuviera que irse al banquillo cojeando ostensiblemente. En el último cuarto, sin embargo, pudo volver a ser de la partida.

 

Con el partido ya roto, los salmantinos quisieron, sin embargo, dar la cara ante su gente durante los 40 minutos, tratando de agarrarse al parqué con uñas y dientes para despedirse con dignidad de la categoría en lo que queda de temporada.

 

Y a fe que lo dejaron todo sobre la madera de Würzburg, a sabiendas que sin apenas efectivos era casi imposible mantenerse en partido, pero lograron ponerse 76-80, a falta de 2.42 minutos para el final del partido… ¡con posesión tras antideportiva! Un triple de Louis Adams colocaba a los charros 79-80 y el sexto jugador que fue de nuevo la grada de Würzburg logró un robo de balón que le daba la bola a los salmantinos con dos minutos por delante.

 

No lograron anotar y Arcos Albacete Basket sí lo hizo desde la línea de tiros libres (79-82).

 

El final no favoreció a los charros, pero mostraron entereza física y mental en una Liga que les debe una pizca de suerte.