Luis Fuentes le saca partido a los estatutos 'anti-disidencias' de Albert Rivera
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Luis Fuentes le saca partido a los estatutos 'anti-disidencias' de Albert Rivera

Luis Fuentes  y Pilar Vicente acompañan a Rivera. A. MINGUEZA

Recurre a un artículo del nuevo estatuto aprobado a principios de año por Rivera, que prohíbe hablar mal del partido o disentir, para quitarse del medio a un incómodo rival por el control de Salamanca.

Los polémicos nuevos estatutos de Ciudadanos se han cobrado una primera pieza en Castilla y León, atendiendo al uso que se ha hecho del reglamento interno. El que fuera coordinador hasta hace quince días de C's en Salamanca, César Ayllón, ha sido apartado del proceso para elegir nueva ejecutiva tras despacharse a gusto con el funcionamiento del partido 'naranja' en su agrupación local más grande. "Ciudadanos en Salamanca son los cuatro que están cobrando y sus amigos y familiares: no hay afiliados", fue una de las cosas que dijo a TRIBUNA, suficiente para aplicarle el reglamento y eliminarle del proceso electoral, dejando el camino libre para la lista oficialista impulsada por Luis Fuentes y Pablo Yáñez.

 

El portavoz regional le ha sacado así partido a uno de los preceptos del nuevo reglamento aprobado a principios de año por C's en el congreso en el que Albert Rivera renovó su liderazgo sin oposición alguna y sin enamorar a las bases. Las nuevas reglas internas incluían algunas cuestiones polémicas, entre ellas, la expulsión para casos de "discrepancia grave". Rivera prohibía con este artículo la disidencia interna, aunque luego se limó permitiendo las corrientes internas.

 

El objetivo es contar lo mismo en todos los sitios, sin lugar a las discrepancias. Y que cualquier cargo orgánico o institucional que se expresara de otro modo o criticara al partido pudiera ser laminado. La propuesta de nuevos estatutos incluye considerar como falta muy grave, con la suspensión de militancia, la inhabilitación para cargo orgánico o la expulsión, "las manifestaciones públicas que menoscaben el buen nombre del partido o de sus afiliados, así como la creación o participación en corrientes de opinión que sean contrarias a los intereses del partido en su conjunto". Esto último se eliminó en el texto definitivo, pero no su primera parte. Y con esto, han dejado fuera de juego a una voz discordante concreta, la de Ayllón en Salamanca, coordinador que ya no contaba con la confianza de nadie del aparato; pero también es un 'aviso a navegantes' sobre el precio de discrepar o criticar al partido naranja.

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