Luis de Horna dona su 'El Cielo de Salamanca' a la Diócesis de Salamanca

El pintor e ilustrador salmantino Luis Ignacio de Horna García ha donado a la Diócesis de Salamanca una de sus creaciones

Es una reinterpretación de El Cielo de Salamanca de Fernando Gallego que se encuentra en las Escuelas Menores de la Universidad de Salamanca.

El pintor e ilustrador salmantino Luis Ignacio de Horna García ha donado a la Diócesis de Salamanca una de sus creaciones: ‘El Cielo de Salamanca’, una reinterpretación de El Cielo de Salamanca de Fernando Gallego que se encuentra en las Escuelas Menores de la Universidad de Salamanca.

 

Se trata de un acrílico en tríptico de madera, con unas dimensiones de 180 x 220 cm, que Luis de Horna creó durante los años 2015-2016. La obra pudo contemplarse el pasado mes de agosto en la exposición El número de estrellas que el artista exhibió junto con otros 47 cuadrosen La Salina como homenaje a la Universidad de Salamanca con ocasión de su octavo centenario.

 

El acto de entrega tuvo lugar el jueves 22 de diciembre en la Casa de la Iglesia y en él estuvieron presentes el Obispo de Salamanca, Carlos López, el autor de la obra, Luis de Horna, el vicario general, Florentino Gutiérrez, el deán de la Catedral, Jesús Terradillos, la ecónoma de la Diócesis, Amelia Egido, la directora de Cáritas diocesana de Salamanca, Carmen Calzada y los delegados diocesanos de Patrimonio y Obras, Ramón Martín y Juan Pedro Melgar.

 

El Obispo agradeció la “generosidad” del artista “hacia la Iglesia”. Y señaló que “este gesto tiene un valor incalculable. “Esta Casa será un punto de referencia cuando se estudie tu obra. Aquí quedará una memoria permanente de ella”. Pues además de ‘El Cielo de Salamanca’, que será expuesta de forma permanente en la escalera interior de Calatrava, la Casa de la Iglesia atesora otras obras del artista: el retablo con escenas de la vida de Jesús presidido por un Cristo y las vidrieras de la Capilla de la Residencia diocesana; el cuadro ‘María, Madre de la Iglesia’ que se encuentra en el hall de acceso a esta capilla y un mural de 17 metros que preside el hall del Auditorio Calatrava con el tema de ‘El Cántico de las Criaturas’ de San Francisco de Asís.

 

Por su parte, Luis de Horna se mostró “satisfecho” de haber realizado esta donación. “Espero que su contemplación suscite en la sensibilidad de contempladores, amor a la creación celeste, que tanta belleza y majestad contiene”.

 

Como pequeño gesto de gratitud el vicario general de la Diócesis, Florentino Gutiérrez, le hizo entrega de un volumen del libro La Catedral de Salamanca. Nueves siglos de historia y arte, editado con ocasión del V Centenario de la Catedral Nueva (2012).

 

El Cielo de Salamanca visto por el artista 

 

El llamado Cielo de Salamanca, parte conservada de la antigua bóveda de la biblioteca universitaria, obra de Fernando Gallego a finales del S.XV, atrae y subyuga. Después de sufrir diferentes avatares, fue trasladado a su actual situación en el Patio de Escuelas, donde luce revestido de la belleza que le otorgó su autor, así como el valor añadido de la solera con la que el tiempo reviste las obras de arte.

 

“El Cielo de Salamanca atrajo mi interés hacia una reinterpretación de sus pobladores simbólicos, en un nuevo cielo con una dificultad concreta: el original, de superficie cóncava debía traducirse a un nuevo formato sobre plano rectangular. Este reto tuvo origen en una inevitable rendición admirada hacia estrellas y firmamentos en el grandioso espectáculo nocturno del poder del generosísimo Creador, cuando formó casi infinitos mundos tan desconocidos como misteriosos”, explica el autor.

 

Además, esta reinterpretación del Cielo de Fernando Gallego, supuso un sencillo homenaje al Estudio Salmantino, en su 800 aniversario. Universidad salmantina promovida y regida por la Iglesia en un largo y fructífero período.

 

No podía faltar en la Casa de la Iglesia una recreación de tan majestuosa obra que además de contener imágenes y símbolos celestes tan característicos, se acoge bajo el texto del salmo 8, que traducido del latín al castellano reza: “Contemplo el cielo obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado”.