Luctuosa marcha del Cristo de la Liberación

Íntima y recogida, así ha sido la procesión de la hermandad salmantina del Amor y de la Paz en la madrugada del Sábado Santo. 

La Hermandad del Cristo de la Liberación, del Santísimo Cristo del Amor y de La Paz ha procesionado por el centro de la ciudad desde su salida del Colegio Arzobispo Fonseca en la madrugada de este sábado a partir de las 00.30 horas.

 

El olor a incienso ha impregnado a todos los devotos del Cristo que se han agolpado a su salida y por el recorrido. El acompañamiento musical está formado por un coro cisterciense que interpreta motetes fúnebres en cada parada, el Trío Musical Christus y dos tambores.

 

 

Tras su traslado desde el cementerio municipal en fechas previas a la Semana de Pasión, es en este momento cuando sale de las dependencias universitarias para recorrer las calles Cuesta de San Blas, Fuentecilla de San Blas, Cervantes, Serranos, Traviesa, Libreros, Tavira, Plaza Juan XXIII, Benedicto XVI, Francisco Vitoria, Rúa Antigua, Compañía, Cañizal, Tahonas Viejas, Ancha, Ramón y Cajal, Fonseca y, de nuevo, entrada en el Colegio Arzobispo Fonseca.

 

La talla del Cristo de la Liberación es obra de Vicente Cid Pérez, en 1988, y muestra a Jesús yacente, que desfila sobre sencillas parihuelas con faldillas de terciopelo negro, un paso lúgubre y adecuado al dolor que representa la marcha.

Comentarios

Francisco José Jaspe Anido 31/03/2018 19:21 #2
Mea culpa! Contando desde 1989, teneís son treinta. Un despiste, y mira que celebramos las veinticinco procesiones en la fárica de harinas. Se me han ido las cuentas. Gracias por señalar el error. Me he equivocado sacando cuentas. El que esté libre de pecado...
Francisco José Jaspe y Anido 31/03/2018 12:14 #1
En los veinte años que lleva en la calle no recuerdo uno como este. Nos ha llovido, nos ha nevado... pero el frío de ayer fue tan intenso que castañeaban los dientes y la gente acabó aterida. La sensación térmica acabó siendo de tres grados bajo cero, al llegar a Traviesa empezó a caer agua nieve y se decidió acortar el recorrido por la posibilidad de que aumentara. Además el viento incrementaba la sensación de frío. De verdad, aquí sí se hace penitencia. Como dice una inscripción delante de la Virgen en la Catedral: "Vosotros que pasáis y veis, mirad si hay dolor semejante al mío". Es la procesión más dura de la Semana Santa de Salamanca, y hace falta decisión y fuerzas para participar. Pero, te sientes en el cortejo de Cristo Muerto camino del cementerio. Y, como ayer, muchas veces un cortejo muy penitencial y sobretodo, menos a los que se desvivían por ayudar y asistir desde fuera, en completa soledad.

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