Los veterinarios acusados de falsificar cartillas de perros de raza peligrosa: "Nos fiamos de lo que nos dicen, estamos en bragas"
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Los veterinarios acusados de falsificar cartillas de perros de raza peligrosa: "Nos fiamos de lo que nos dicen, estamos en bragas"

El juicio ha quedado visto para sentencia. El Ministerio Fiscal solicita penas de dos años y 15 meses de prisión para los acusados y la defensa ha solicitado su absolución. 

Complicado juicio el que ha tenido lugar en la mañana de este 9 de mayo en los juzgados de Salamanca. Pasadas las 10.15 horas hacían el paseíllo los dos veterinarios acusados de falsear el pasaporte de dos perros de raza peligrosa.

 

Según han podido relatar durante la vista oral, el pasado 23 de septiembre de 2014, J.L.J., sin antecedentes penales, expidió pasaporte veterinario a un perro de nombre Zeus y de un año de edad explicando en el mismo que se trataba de un podenco ibicenco cuando realmente era de raza alano.

 

En este sentido, el otro veterinario acusado A.L.M., también sin antecedentes penales, el 12 de agosto de 2016 hizo constar en la cartilla veterinaria que un perro de nombre Rey, de 13 meses de edad, pertenecía a la raza alano gran danés cuando en realidad se trataba de un pitbull. Meses después, A.L.M., volvió a faltar a la verdad al consignar nuevamente la raza de Zeus haciendo constar en su segundo pasaporte canino que pertenecía a la raza alano podenco ibicenco.

 

El Ministerio Fiscal ha asegurado que la apariencia de estos perros deja claro, más aun para un profesional veterinario, de que se trataba de cruce alano podenco y alano gran danés.

 

Así, también han entrado en la sala y para testificar los dueños de los perros, en el caso del animal Zeus, el 'perrero' ha declarado no recordar quien le regaló el animal. Recuerda que la Guardia Civil leyó el microchip de su perro en una montería que tuvo lugar en El Cabaco, advietiéndole... ya de que la raza que figuraba en el sistema de la Junta de castilla y León no era la misma que la que aparecía en la cartilla. Aun así, no se preocupó más y posteriormente el perro desapareció, por lo que interpuso una denuncia. 

 

Por su parte, un especialista en razas de perro, ha asegurado que estos dos animales "son de raza peligrosa aunque estén cruzados con otras razas y por eso pueden tener una altura diferente", ha asegurado explicando "que no hay perros malos, las que son malas son las personas". 

 

Finalmente, el fiscal ha mantenido las penas contra A.L.M. y J.L.J. para los que pide dos años de prisión y quince meses y multas de 3.000 y 2.400 euros y la inhabilitación para ambos durante la condena por un delito continuado de falsedad. 

 

Las defensas han solicitado la absolución de los veterinarios, entendiendo que solo ponían los datos del perro que el dueño les indicaba. "Nosotros solo hacemos lo que nos mandan, estamos en bragas" y "por diez euros que se puede ganar por perro no nos complicamos la vida", han asegurado los acusados.