Los vecinos se ven en el juzgado con el Ayuntamiento por negarse a cerrar el hotel Corona Sol

Hotel Corona Sol. Las vistas desde un hotel ilegal

El Ayuntamiento, el concejal García Carbayo y los vecinos de AVEMUR se ven este miércoles las caras en los juzgados, donde el equipo de Gobierno tendrá que explicar por qué se niega a cumplir la ley y clausurar un edificio que no tiene licencia para ser un hotel.

Los vecinos que desde hace años sufren la aberración urbanística del hotel Corona Sol están citados este miércoles, día 24 de enero, en el juzgado en un nuevo triunfo en su cruzada para que el Ayuntamiento de Salamanca tome cartas en el asunto y obligue a la propietaria del polémico edificio a cumplir la legalidad que se salta desde hace más de dos años. La asociación AVEMUR no está dispuesta a que el asunto caiga en el olvido y ha conseguido llevar al juzgado al Ayuntamiento y al teniente de alcalde, Carlos García Carbayo, por negarse a hacer lo que tiene que hacer: expedientar a la propietaria, Palco3, por carecer de licencia para el hotel, anulada de manera firme.

 

Este miércoles a las 11.30 horas está fijada la vista del juicio de la demanda por haber rechazado la reiterada petición de los vecinos para que el consistorio cumpla la ley y las sentencias judiciales y proceda a cerrar el polémico hotel. Lo más previsible es que acudan los abogados de ambas partes, demandantes y denunciados, lo que incluye una representación del Ayuntamiento. Y es poco probable que se presente el concejal denunciado que ha programado acudir a una obra a las 12.00 horas.

 

El detonante de esta denuncia es la resolución que el concejal García Carbayo tomó el pasado verano ante la petición reiterada de los vecinos, que se han dirigido hasta tres veces al Ayuntamiento para que haga cumplir las leyes y actúe ante la evidente falta de licencias del hotel. A pesar de ello, el pasado junio el concejal les respondía que no procedía suspender la actividad del hotel. 

 

Los vecinos han denunciado por ello al consistorio que preside Alfonso Fernández Mañueco y al concejal García Carbayo como responsables últimos de que el hotel, que tiene anuladas las licencias de obra, ambiental, de primera utilización y de cambio de uso (esta última, de manera firme), siga abierto. Licencias sin las que el hotel carece de todo sustento legal para poder estar abierto al público a pesar de que las irregularidades en su construcción tienen difícil solución. En los dos años que lleva sin licencia, el consistorio se ha limitado a emitir un documento con el que da por cumplida la sentencia: un simple papel con el que quiere zanjar la situación.

 

Como ha quedado probado, tiene una edificabilidad superada en 880 metros cuadrados y tiene anulada la licencia que permitió convertirlo en hotel, por lo que el consistorio debería abrir un expediente al establecimiento y cerrarlo. Pero no lo hace. Lejos de hacerlo, el Ayuntamiento ha insistido en que hay varios recursos en los juzgados y que el estudio de detalle impulsado en su día fue anulado por una cuestión formal.

 

Sin embargo, olvida que ha intentando legalizar el edificio a toda costa con el citado estudio y con una modificación del PGOU a la medida de la promotora, Palco3, que fue la encargada de redactarlo (pasando por encima de los técnicos municipales) y que le permitía dejar el hotel como está a cambio de abrir una calle estrecha entre dos parcelas frente al hotel. Una triquiñuela urbanística que la oposición rechazó pero que el equipo de Gobierno sigue reivindicando, el clavo ardiendo al que se sigue atando, al margen de los recursos judiciales.