Los vecinos de Van Dyck, la otra cara de las terrazas: "vivo en un quinto y se oyen las voces como si estuviera a ras de tierra"
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Los vecinos de Van Dyck, la otra cara de las terrazas: "vivo en un quinto y se oyen las voces como si estuviera a ras de tierra"

Terrazas en la calzada y circulación cortada en Van Dyck este verano. Foto: A. Santana

Una residente en la famosa calle Van Dyck explica cómo ha sido convivir durante más de un año con las mesas y sillas llenando la calle

"Ellos, los bares, tienen que vivir y yo estar un poco tranquila en mi casa alguna vez. Que lo comprendo, pero esto se va alargando en el tiempo y dices ¿alguna vez se va a acabar esto o van a seguir las sombrillitas y las estufas en enero?"  Es la pregunta que se hace una vecina de Van Dyck, la calle salmantina famosa por sus bares de pinchos que se llenó de terrazas de la noche a la mañana por culpa de la pandemia. Cuando ésta estalló, todos los locales de hostelería del país echaron el cierre. Al entrar en la (lejana) Fase 1 de la desescalada, pudieron sacar los veladores a la calle. En el caso de Salamanca, el Ayuntamiento peatonalizó varias zonas de la ciudad y dejó que los bares 'ocuparan' las plazas de aparcamiento con sus mesas. Aquello sucedió en mayo del año pasado: los bares y cafeterías comenzaron a funcionar a medio gas después de semanas sin ingresos.

 

La otra cara de la moneda son los vecinos de esas calles peatonalizadas 'ex profeso'. Una residente en Van Dyck desde hace 40 años explica que "aquí no había terrazas. Eran aparcamientos, con bares para entrar dentro... y con esta movida tuvieron que sacarlas fuera".

 

"Al principio", recuerda, "al abrir las puertas, en la Fase 1, tenían cuatro mesas, limpiaban todo el rato, la gente estaba separada... y de repente ya eran siete mesas, y después de las Ferias, 10 mesas, con un montón de gente. Nuestra vida, como la de todos, cambió con la pandemia, pero esto es un añadido. En verano tienes que tener los balcones y las ventanas abiertas y hay un ruido tremendo" al menos hasta medianoche, cuando pliegan velas y guardan las mesas. "He tenido ciento y pico personas sentadas aquí debajo. Ahora han quitado alguna terrazas, pero entre las que teníamos debajo y las de la acera de enfrente, a lo mejor había más de 100 personas en este tramo, dando voces, esperando en la puerta de los bares para entrar... no es muy agradable", denuncia. "Yo vivo en un quinto y se oyen las voces como si estuviera a ras de tierra. No sé cómo vivirán en los primeros. Tienen que estar desquiciados. Y aún soy afortunada porque vivo al principio de Van Dyck y algunas terrazas me quedan más lejos", explica esta vecina.

 

Al parecer, varios residentes comparten sus quejas por el ruido. "He visto muchas cosas desde el balcón, como tirarles cosas a las terrazas, por lo que los vecinos no deben estar muy contentos". Además, recuerda que también "cortaron las calles. Si tiene que venir una ambulancia tiene que dar mil vueltas. Bomberos, taxis, ambulancias... es una locura para que entren aquí".

 

"Tienen más derechos que yo"

 

En esta línea, añade que "esto era una calle de bares tranquila y en este periodo hemos visto peleas, porrazos, vecinos haciendo cosas raras en las terrazas...  y la Policía no pasa nunca. Al principio sí, pero ahora viene a las doce y pico a ver si está todo cerrado. ¿Por qué no vienen antes, a ver si hay jaleo?", se pregunta. Recuerda que en una ocasión "llamé a la Policía Local y saltó un contestador automático, pero yo pago mis impuestos y quiero estar atendida. Fue cuando había limitación de gente en las mesas. No sé si se permitían cinco o seis personas y alguna vez había 12 o 15 en una mesa y al del bar le importaba un carajo". Así, prosigue, "llamé a la Policía Local y me saltó un contestador automático, así que llamé al 091 (Policía Nacional) y les dije que sentía molestarles, pero que a alguien tenía que llamar por lo que estaba pasando. Yo cumplo las normas escrupulosamente y me aburre ver que la gente hace lo que le da la gana".

 

Obviamente, la valoración de esta vecina sobre la actuación consistorial no es demasiado positiva: "el Ayuntamiento sólo llama y escribe para cobrar el IBI y los impuestos. Me parece que estos señores (en alusión a algunos hosteleros) tienen más derechos que yo. Tengo una persona a mi cargo que está delicada de salud. Salgo lo justo, pasamos muchas horas en casa y veo que tienen más derechos que yo. Ellos tienen que vivir, pero yo también. Si en la calle no se puede estar por el virus y en la casa tampoco puedo porque tiene que estar todo cerrado por el ruido... en invierno parece que amaina un poco, pero cuando llegan los viernes es un descalabro". 

 

Su deseo, después de varios meses conviviendo con las terrazas, es que Van Dyck vuelva a ser como antes, aunque no se fía: "leí que las terrazas a lo mejor desaparecían" al desaparecer todas las restricciones "pero no me lo creo mucho". "Es la forma de vida de los bares, pero la mía es otra", concluye. 

Comentarios

CASTILLA 13/10/2021 12:14 #18
A DISFRUTAR DE LOS VOTADO PP , Y CON CASADO PENSANDO EN HACER DE TODA ESPAÑA UNA URBANIZACION , CON EL PP CYL ES LA POCILGA DEL MUNDO Y LA TABERNA DE ESPAÑA
Ciudadano... 12/10/2021 23:38 #17
Calle pinzones, calle tranquila, donde se ha perdido esa tranquilidad, terrazas que cierran tarde y en el buen tiempo , hay personas que se quedan en la calle de hablando muy alto y sin el más mínimo respeto a los que están durmiendo. Calles cortadas,Al poner tantas terrazas eliminaron sitios de aparcamiento, pero los vecinos seguimos pagando por aparcar aunque no tengamos sitio. Con todos mis respetos a los hosteleros creo que esto tiene que volver a la normalidad.
Totalmente de acuerdo 12/10/2021 14:51 #16
Lo mismo ocurre por la zona del oeste!!! Calles que antes eran tranquilas... ahora con las terrazas puestas en aparcamientos cedidos debido a la pandemia... es insoportable!!! Y los demás tenemos que seguir haciendo vida normal mientras otros están todo el rato molestando a los vecinos. Vuelta a la normalidad y que quiten esas terrazas cedidas
Igual por todos lados 11/10/2021 23:04 #15
En la calle Pozo Amarillo en su tramo teóricamente peatonal hay varios bares que ocupan con sus terrazas la acera en su totalidad, obligando a los peatones a ir por la calzada, por la que a pesar de ser “peatonal” pasan coches continuamente. Ya está bien.
Indignacion 11/10/2021 17:36 #14
Una cosa es ayudar a la hosteleria y otra cosa es lo que tienen montado en esta calle. Pero como dicen, en las urnas tomaremos la venganza
Sufridor 11/10/2021 13:19 #13
Lo que está haciendo el Sr. Alcalde, al que considero el máximo culpable de esta situación vecinal es inhumano. Cuando vengan la elecciones estos sufridores tendremos en cuenta lo que nos está haciendo sufrir, sin poder descansar ni de noche ni de día. Ya está bien de tanto proteger a bares ,cafeterías y "chiringuitos". Tanta protección no me huele nada bién.
Un vecino de Van Dyck 11/10/2021 10:57 #12
Estamos hartos de esta situación en la calle. El Ayuntamiento sólo ha mirado para beneficiar a los bares y se han vulnerado nuestros derechos como vecinos y residentes en esta zona. Para entrar en nuestra propia casa tenemos que pasar por una marabunta de gente que está fumando y agolpada al lado del bar. No se respeta la distancia y somos nosotros los grandes perjudicados. A la Policía ni se la ve y como dijo un policia: " si serán unos quince días lo que dure esto"... y cuenten ustedes lo que llevamos!! La normalidad vuelve .. para cuándo ?? En la calle Van Dyck sólo se ven terrazas y son los hosteleros los únicos que se están beneficiando porque ahora la gente está consumiendo dentro y fuera. Y luego, que pase el camión del agua para limpiar las aceras... eso no es despilfarrar? Queremos la vuelta a la normalidad en la calle Van Dyck.
Calabria 11/10/2021 09:37 #11
Este es el resultado de la bajada de pantalones permanente del Ayuntamiento con los hosteleros. Ahora ya es tarde para solucionarlo porque este sector se agarrará con uñas y dientes al territorio “conquistado” y arrebatado a los vecinos. Y lo peor está por llegar cuando se precise vender algún piso en esa zona y no lo quiera nadie. Luego los propios perjudicados van a votar y se ponen tan serios cuando le regalan el voto a sus verdugos.
Hartando 11/10/2021 09:25 #10
Lo mismo ocurre en Alfonso de Castro, donde antes había 4 o cero mesas de terraza, ahora hay hasta 20. Sólo hay que ver el bar ese con bula en los bajos del antiguo edificio de Agricultura, o el de los latinoamericanos enfrente con música a tope con los altavoces fuera desde las 4 de la tarde
fortunato 10/10/2021 20:38 #9
Botellón oficial del Ayuntamiento.Una manifestación por las terrazas ya.

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